COVID-19

Supremo de Florida aprueba que se investiguen vacunas contra el COVID-19

El gran jurado puede investigar a "farmacéuticas y asociaciones u organizaciones médicas" involucradas en el uso de "vacunas que previenen la infección, los síntomas y la transmisión" del COVID-19. 

El Tribunal Supremo de Florida autorizó la petición del gobernador Ron DeSantis de que un gran jurado pueda investigar cualquier irregularidad con respecto a las vacunas contra el COVID-19 y sus fabricantes. 

DeSantis solicitó la semana pasada en un escrito a la Corte Suprema de Florida que designe un gran jurado estatal para "investigar todas y cada una de las irregularidades en Florida con respecto a las vacunas contra el COVID-19".

Pese al consenso científico generalizado de que las vacunas han salvado millones de vidas en todo el mundo, el republicano sugirió en el documento que la investigación tendría como objetivo sacar a la luz más información sobre las farmacéuticas, las vacunas y sus efectos secundarios.

La orden del Supremo establece que el gran jurado puede investigar a "fabricantes farmacéuticos (y sus funcionarios ejecutivos) y otras asociaciones u organizaciones médicas" involucradas en el uso de "vacunas que supuestamente previenen la infección, los síntomas y la transmisión" del COVID-19. 

El gran jurado podrá también indagar presuntas "irregularidades o actividades delictivas que se descubran durante el curso de la investigación", añade la orden del más alto órgano judicial de Florida.

El organismo, que puede también emitir recomendaciones o acusaciones, estará presidido por el juez del Tribunal de Circuito Ronald Ficarrotta, de Tampa.

El ascendente gobernador republicano de Florida, que se perfila como aspirante a las elecciones presidenciales de 2024, ha sido insistente en mostrar su preocupación por los efectos secundarios de las vacunas contra el coronavirus.

El examen del gran jurado tendrá como objetivo, según DeSantis, "identificar cualquier deficiencia en las leyes actuales, implementar métodos" e "investigar delitos" y acciones que involucren o resulten en "fraude o engaño a cualquier persona" relativos a las vacunas del coronavirus, entre otros.

En el documento de 20 páginas, DeSantis mencionó la "creencia generalizada de que las vacunas contra el COVID-19 evitaban que la enfermedad se propagara", algo que "el propio presidente de Estados Unidos creyó que era cierto".

Biden "trató de imponer una variedad de requisitos de vacunación al pueblo estadounidense, incluidos los trabajadores de la salud y los miembros del Ejército, que se basaron en la noción de que "las personas no vacunadas propagan el virus".

En este contexto, DeSantis muy distante de la política sanitaria del Gobierno de EEUU, menciona a los federales Centros de Control y Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés) y al epidemiólogo jefe del Gobierno, Anthony Fauci.

Incluso la Casa Blanca realizó una conferencia de prensa en 2021 "amenazando a los no vacunados con un invierno de enfermedades graves y muerte", agregó el escrito de DeSantis.

"Es imposible imaginar que tantos individuos influyentes llegaran a ese punto de vista por su cuenta. Más bien, es probable que las personas y empresas con un incentivo para hacerlo crearan estas percepciones para obtener ganancias financieras", subrayó.

Señala el documento que en abril de 2021, "se informó de más casos de miocarditis y pericarditis en personas en Estados Unidos después de recibir las vacunas contra el COVID-19 de Pfizer y de Moderna".

Por ello, el Departamento de Salud de Florida realizó su propio análisis para estudiar el "riesgo de mortalidad" después de la vacunación con tecnología de ARN mensajero (mRNA) y "encontró un aumento en la incidencia relativa de muertes relacionadas con el corazón entre hombres de 18 a 39 años", dentro de los 28 días después de la vacunación.

"Reportes de otros países indican también que hay una conexión entre las vacunas contra el COVID-19 y los sucesos cardiovasculares, incluso la muerte", añade el documento enviado por DeSantis.

Florida acumula 7,2 millones de casos de covid-19 desde marzo de 2020, la cifra más alta en EEUU después de California (11,6 millones) y Texas (8,1 millones), según cifras oficiales.

Las muertes de residentes registradas en Florida por COVID-19 desde marzo de 2020 hasta el jueves pasado alcanzaron la cifra de 83.606 personas.

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