Habrá cambios en etiquetado nutricional

Esto forma parte de una campaña contra la obesidad infantil que impulsa la primera dama, para que los niños tengan una dieta saludable.

Habrá cambios en etiquetado nutricional
Crédito: Getty Images
Por EFE 23 de agosto de 2014

WASHINGTON- La primera dama de EEUU, Michelle Obama, anunciará una serie de cambios en las etiquetas de información nutricional presentes en unos 700,000 productos, con el objetivo de ayudar a las familias a tomar "decisiones más saludables" sobre lo que consumen.
Michelle Obama presentará los cambios propuestos en un acto en la Casa Blanca, en compañía de la secretaria de Salud, Kathleen Sebelius, y de la titular de la Administración de Fármacos y Alimentos (FDA, en inglés).
Esta nueva iniciativa se enmarca en las celebraciones del cuarto aniversario de "Let's Move!" ("Movámonos"), una campaña contra la obesidad infantil que impulsa la primera dama desde febrero de 2010, para que los niños tengan una dieta saludable y hagan más ejercicio.
"Nuestro principio rector aquí es muy simple: que usted, como padre y consumidor, debe ser capaz de entrar en una tienda de alimentos, coger un producto y ser capaz de decidir si es bueno para su familia", indicó Obama en un comunicado divulgado por la Casa Blanca.
Los cambios propuestos tienen por objeto reflejar la información científica más reciente sobre la relación entre la dieta y enfermedades crónicas como la obesidad y las relacionadas con el corazón.
Además, las etiquetas contendrán información sobre la cantidad de "azúcares añadidos" que tiene cada producto y las calorías.
Las etiquetas de información nutricional se lanzaron hace 20 años y desde entonces solo se han actualizado una vez, de acuerdo con la Casa Blanca.
Dentro de las celebraciones por el cuarto aniversario de "Let's Move!", la primera dama anunció también el pasado martes nuevas directrices con las que el Gobierno pretende prohibir la publicidad de "comida basura" y refrescos azucarados en las escuelas.
La iniciativa "Let's Move!" se basa "en una idea muy simple: que los padres deben tener el control de la salud de sus hijos y sus buenos esfuerzos en casa no deberían ser socavados cuando envían a los niños a la escuela", destacó entonces.