Lucha por su sueño americano

Un joven tiene todo para ser un abogado brillante, pero sufre la pesadilla de ser indocumentado.

Un joven tiene todo para ser un abogado brillante, pero sufre la pesadilla de ser indocumentado.
Un joven tiene todo para ser un abogado brillante, pero sufre la pesadilla de ser indocumentado.
Crédito: AP
Por AP 4 de agosto de 2014


SAN FRANCISCO -- Sergio García completó sus estudios de leyes con ayuda de trabajos a tiempo parcial y los ingresos generados por un libro de autoayuda. Y entonces pasó el examen para ejercer abogacía en el estado de California, en el primer intento.


Pero su objetivo de practicar leyes en el estado aún no se ha cumplido, debido a su status como inmigrante mexicano que vive sin autorización legal en el país.


El caso de García para ser admitido en el colegio de abogados del estado está ahora ante la Corte Suprema de California, que decidirá si debe permitírsele practicar leyes pese a que su status hace ilegal darle empleo.


La secretaria de Justicia del California Kamala Harris presentó una opinión ante la corte el miércoles en respaldo de la solicitud de García. El tribunal busca además la opinión del Departamento de Justicia federal.


"Admitir a García en el colegio de abogados se ajustaría a la política estatal y federal que alienta a inmigrantes, tanto documentados como indocumentados, a contribuir a la sociedad", escribió Harris en su opinión ante el tribunal.


El abogado de García, Jerome Fishkin, dijo que éste merece la oportunidad de practicar leyes.


"Sergio es el epítome del tipo de inmigrante que hace grande este país. El viene, trabaja arduamente, no ha acudido a la asistencia social, no ha usado préstamos estudiantiles y trabajó durante todo el proceso", dijo Fishkin.


Pero Larry DeSha, ex fiscal del estado, dijo que el asunto se reduce a si García puede o no cumplir con su juramento.


"Un abogado tiene el deber de defender la constitución y las leyes de Estados Unidos y de este estado. Mi argumento es que eso incluye las leyes de inmigración, lo que significa no estar aquí ilegalmente", dijo DeSha.


García, de 35 años, ingresó a Estados Unidos con sus padres sin autorización legal cuando era niño. Solicitó la residencia legal estadounidense en 1995. Su solicitud sigue pendiente después de 17 años, luego que su padre se convirtiese en ciudadano estadounidense y su madre es residente permanente.


"Es una posición difícil. Es como estar en el limbo. No tengo ningún lugar", dijo García en una entrevista el jueves.


Se prevé que el Departamento de Justicia de Estados Unidos intervenga en el caso a principios de agosto.