Política, la Casa Blanca y el Congreso

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Tillerson reconoce el deterioro de las relaciones con Rusia

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    Tillerson reconoce el deterioro de las relaciones con Rusia
    Joe Raedle/Getty Images
    Rex Tillerson reveló que Estados Unidos analiza las opciones para convencer al presidente venezolano Nicolás Maduro de que deje el poder de forma pacífica.

    WASHINGTON — El más alto diplomático estadounidense puso el martes la presión sobre Rusia para que dé los primeros pasos para reparar la deteriorada relación con Estados Unidos, a pesar de reconocer que las sanciones que impuso el Congreso representan un nuevo obstáculo.

    Con la esperanza de una relación más estrecha, el secretario de Estado Rex Tillerson dijo que se reunirá con su contraparte rusa en los próximos días.

    En una extensa evaluación de su primer semestre en el cargo, Tillerson también:

    —Reveló que Estados Unidos analiza las opciones para convencer al presidente venezolano Nicolás Maduro de que deje el poder de forma pacífica.

    Relaciones entre Washington y Moscú, en un punto bajo

    Relaciones entre Washington y Moscú, en un punto bajo

    El secretario de Estado de Estados Unidos reconoce las diferencias existentes entre ambas naciones, sobre todo por Siria.

    (Publicado jueves 13 de abril de 2017)

    —Insistió en que Estados Unidos no culpa a China por el comportamiento nuclear de Corea del Norte, pese a la presión estadounidense sobre Beijing. Dijo que Estados Unidos está abierto al diálogo con Pyongyang.

    —Argumentó que el ejército iraní debe salir de Siria para que Estados Unidos coopere con Rusia para poner fin a la guerra civil en Siria.

    —Nombró al general retirado Anthony Zinni como representante especial para intentar resolver la crisis diplomática en el Golfo Pérsico en torno a Catar.

    Pero fue en el tema de Rusia donde Tillerson sufrió más para destacar un progreso.

    No fue capaz de demostrar que Estados Unidos ha cumplido con el objetivo del presidente Donald Trump de forjar una nueva y comprometida relación entre los antiguos rivales de la Guerra Fría, resaltando únicamente los modestos esfuerzos en Siria como muestra de que las naciones comparten algunos objetivos.

    A pesar de señalar que los estadounidenses quieren que el país tenga una buena relación con la otra potencia nuclear, no habló sobre las serias sospechas acerca de las intenciones del mandatario. Las agencias estadounidenses de inteligencia han acusado formalmente a Moscú de interferir en la elección presidencial de 2016 para ayudar a Trump.

    “La situación es mala, pero créanme... podría ser peor”, dijo Tillerson al recordar el mensaje que transmitió al mandatario ruso Vladimir Putin durante su encuentro en marzo. “Y acaba de empeorar”.

    Esta semana Putin ordenó que Estados Unidos redujera de manera drástica su presencia diplomática en Rusia, lo que concreta la conclusión de que el acercamiento con Moscú que pretendía Trump está lejos de obtenerse. Aunque se presume que es una represalia a una acción similar que Estados Unidos tomó el año pasado durante el gobierno de Barack Obama, Rusia anunció la medida justo después de que el Congreso aprobó las sanciones económicas adicionales contra Rusia, incluyendo un nuevo requerimiento que complica que Trump levante las sanciones.