Venezuela no ayuda a "Carlos"

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    AFP
    El venezolano Illich Ramírez Sánchez, alias 'Carlos, el Chacal', a su llegada a un tribunal de apelación el 7 de marzo de 2001 en París.

    PARIS - El venezolano Ilich Ramírez Sánchez, alias 'Carlos, el Chacal', leyenda de la lucha armada en los años 70, que comenzó a ser juzgado este lunes en París por cuatro atentados cometidos en los años 80 en Francia en los que hubo 11 muertos, denunció la falta de apoyo de Venezuela para su defensa.

    El tribunal especial presidido por el juez Olivier Laurent, vestido con su toga negra y capa roja, dio comienzo al proceso pasadas las 10:20 hora local en presencia de 'Carlos', de 62 años, medio calvo y canoso, vestido con vaqueros, suéter y campera azul, ubicado en el cubículo de vidrio blindado destinado a los acusados.

    Tras decir al tribunal su identidad, lugar de nacimiento y edad, indicando que nació en Venezuela el 12 de octubre de 1949 y que tiene la nacionalidad venezolana, al ser interrogado sobre su profesión, 'Carlos' respondió: "revolucionario de profesión".

    Después de mirar hacia la sala y saludar a unos jóvenes sentados al fondo con una pequeña bandera venezolana en el pecho, 'Carlos' denunció la "falta de ayuda de Venezuela" para respaldar financieramente a sus defensores.

    Su abogada defensora, Isabelle Coutant Peyre -también su compañera- respaldó la queja de su defendido y afirmó que "por culpa de las autoridades venezolanas" los abogados no podrán hacer frente a un juicio de seis semanas.

    "A pesar de las promesas de su país que prometió una ayuda permanente, nosotros los abogados, no podemos correr el riesgo de la bancarrota por esperar esa ayuda que nunca ha llegado", sostuvo Coutant Peyre.

    'Carlos, el Chacal' está acusado de complicidad en asesinato y destrucción de la propiedad mediante explosivos en relación con cuatro atentados perpetrados en Francia en 1982 y 1983 con el objetivo, según la acusación, de obtener la liberación de dos compañeros de armas, el suizo Bruno Breguet y la alemana Magdalena Kopp, su compañera de entonces, detenidos en París y condenados a varios años de cárcel.