Ejecuciones extrajudiciales

Ejecuciones extrajudiciales, otro virus que abunda en Venezuela

La policía venezolana es una de las que más muertes causa en el mundo, si se atienden a las proporciones entre población y fallecimientos en enfrentamientos. 

Según un informe del Observatorio Venezolano de Violencia (OVV), durante 2019 murieron en el país caribeño 2.113 menores de 30 años por resistir a la autoridad. Casi 6 cada día. 

Y en otro informe más reciente, la ONG detalló que durante 2019, por cada 1.000 muertes violentas causadas por los delincuentes, la Policía produjo otras 802, como si la justicia se tratase de un "ojo por ojo". 

El dato, dijo el director de la OVV, Roberto Briceño León, es "altísimo" y permite asegurar que la Policía venezolana es una de las que más muertes causa en el mundo, si se atienden a las proporciones entre población y fallecimientos en enfrentamientos. 

"La Policía venezolana mata 40 veces más que la Policía estadounidense, y si lo tomas en comparación con otro país como Brasil (...), la Policía venezolana mata 7 veces más que la Policía brasileña", dijo Briceño León. 

Los datos de la OVV también señalan que un civil tiene 110 veces más probabilidades de morir en un enfrentamiento que un policía. 

El especialista señaló que muchos de los casos se producen luego de un allanamiento de morada sin orden judicial previa, la captura del acusado y su posterior muerte tras lo que la Policía reporta fue un enfrentamiento, pese a que la víctima ya estaba bajo custodia de las autoridades y sin arma. 

LAS FAES, UN CUERPO CUESTIONADO 

En julio de 2019 la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Michelle Bachelet, recomendó en un informe sobre la situación venezolana disolver las Fuerzas de Acciones Especiales (FAES) por la presunta vinculación de sus efectivos en ejecuciones extrajudiciales. 

Y en septiembre de ese mismo año, Bachelet afirmó en su actualización del informe que su oficina "ha seguido documentando casos de posibles ejecuciones extrajudiciales cometidas por miembros de las FAES en algunas zonas del país", al tiempo que lamentaba que no se hubiera seguido su recomendación de disolver esa fuerza policial. 

La expresidenta chilena no fue la primera en apuntar a las FAES por presuntas violaciones a los derechos humanos, pero sí la figura de mayor peso en hacerlo. Sus declaraciones envalentonaron a la oposición venezolana y a familiares de las víctimas, que denunciaron la represiva política policial del gobierno de Nicolás Maduro. 

Pero el mandatario no solo esquivó las críticas, sino que salió en defensa de las cuestionadas fuerzas especiales, que definió como "una necesidad para la paz" de Venezuela. 

"Tienen todo mi apoyo, todo el apoyo institucional, legal (y) constitucional para que desarrollen sus funciones", aseveró Maduro mientras denunciaba la presunta existencia de "una campaña mundial" para eliminar ese cuerpo policial. 

EL APOYO DE MADURO 

Este apoyo de Maduro a las FAES es "inasumible", dijo la cofundadora de la ONG Cofavic, que defiende los derechos humanos, Liliana Ortega. 

"Es harto conocido por las cifras oficiales de Naciones Unidas, de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, por las cifras de las ONG en Venezuela, que hay un grave problema de ejecuciones en los procesos que desarrollan las FAES", agregó. 

Desde 2012 hasta marzo de este año, Cofavic identificó 11.328 casos de presuntas ejecuciones extrajudiciales. "El 71% de estos casos ocurren bajo operativos de seguridad especiales, más del 90% en zonas vulnerables", dijo Ortega, dibujando el tipo de operaciones de la FAES en los barrios pobres. 

En todo caso, apuntó que cuando se habla de la Policía en Venezuela debe hablarse de una "reestructuración a fondo" y del fin de la impunidad a través de la Justicia, un paso necesario para que los familiares de las víctimas de ejecuciones extrajudiciales puedan cerrar una etapa dolorosa. 

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