Conoce la dieta para la cándida

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    El consumo de antiobióticos y otros fármacos, principalmente hormonales, favorece la sobrepoblación de la cándida albicans.

    La cándida albicans es una levadura y vive en el cuerpo humano. Su presencia es algo natural siempre que mantenga un perfil bajo, porque cuando se reproduce en cantidades mayores ocasiona una serie de molestias que afectan diversas partes del organismo. Este microorganismo vive en el tracto genital o urinario, boca, garganta e intestinos, así que ¡imagina las molestias que puede causarte! Los médicos identifican entre otras al pie de atleta, tiña crural, irritación del pañal, úlceras bucales, infecciones renales y de vejiga, vaginitis, erupciones cutáneas en la vulva, conjuntivitis, tiña corporal, infecciones en las uñas, depresión o problemas gastrointestinales como estreñimiento, diarrea, gases, ardor de estómago y colitis.

    Lo mejor para evitar su proliferación es mantener un sistema inmunológico sano, pero debes saber que en caso de enfermar y tomar antibióticos, es posible que desates la proliferación de la cándida y, por ende, sufrirás algunas de las molestias que causa el también conocido como "algodoncillo".

    ¿Qué la causa? Según estudios médicos, la principal causa que la genera es el uso de antibióticos, tomar píldoras anticonceptivas, utilizar otras hormonas, especialmente los inmunosupresores como los esteroides, así como la dieta, el alcohol y el estrés.

    ¿Qué alimentos la combaten? La buena noticia es que algunos alimentos ayudan a mantenerla bajo control. Entre ellos están las verduras, el ajo crudo, alimentos con proteínas como la ternera, el pollo, el pescado y los huevos, cultivos vivos de yogur, suero y acidophilus, algas verdes, frutos secos, semillas y aceites, y granos que no contengan gluten.

    Las algas, entre ella la espirulina, son magníficas para evitar la candidiasis.

    ¿Qué no debes comer? Azúcar en todas sus formas, porque es como si le dieras abono para crecer; comidas empacadas y procesadas, pan, pastas y otros alimentos horneados, todos los quesos y mantequillas, las cremas ácidas y productos con leche agria, las bebidas alcohólicas, los condimentos y salsas y alimentos con vinagre como la mostaza, la salsa de tomate, los pepinillos en vinagre, las salsas y las olivas verdes.

    Evitar el consumo de lácteos y, sobre todo azúcar, te ayudará a evitar la proliferación de la cándida.