testigos del exodo

Testigos del éxodo: coleccionan balsas usadas por cubanos para llegar a EEUU

Un empresario de Florida pondrá en exhibición desde principios de diciembre embarcaciones de cubanos, a un lado de la autopista Overseas Highway, en la milla 59 de Grassy Key.

Telemundo

El óxido cubre los sueños de los que naufragaron o llegaron en balsas y botes al sur de Florida, allí se ve la historia del éxodo marítimo de cubanos hacia EEUU.

Matthew Sexton, propietario de “The lagoon on grassy key”, es el hombre detrás del proyecto, muetsra cual “fue el último bote que llegó antes de que Obama quitara wet foot dry foot (pies mojados/pies secos)”. 

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El conoció a los últimos 12 balseros cubanos que tocaron tierra en los cayos, antes del fin de la política “pies secos/pies mojados”. Desde entonces su fascinación por el caso cubano se transformó en su misión: difunfir la realidad del éxodo.

“Quiero hacer algo para decir la historia de estos homres”, precisaque fue a inicios de este año cuando decidió comenzar a coleccionar botes o balsas que llegan a los cayos de Florida, con o sin tripulantes. “Mucha gente puede ver y sacar fotos, y hablar sobre las cosas difíciles que están pasando en Cuba”.

Por eso, desde principios de diciembre, Sexton pondrá todas las embarcaciones en exhibición, justo a un lado de la autopista Overseas Highway, en la milla 59 de Grassy Key, frente a uno de sus hoteles.

David Lavernia es uno de los artistas cubanoamericanos con manos en el proyecto, pretende ilustrar “todas las cosas que están pensando (los cuabnos) en ese viaje pero también estar sólo en el mar sin ver a nadie”.

Sexton asegura que la voz se ha corrido entre vecinos cercanos, interesados en su proyecto y confía en que estos botes atraigan a miles de turistas que visitan los cayos y les aporten el contexto real de lo que ocurre en Cuba: entre el pueblo y un gobierno represor.

“Cada semana tenemos un balsa, dos balsas, tres balsas”, enumera al tiempo que corrige, pero no todos los cubanos llegan al sur de Florida en embarcaciones rústicas. Con menos frecuencia, alcanzan nuestras costas en botes relativamente seguros y cosotos.

SEGUNDA PARTE

A Matthew Sexton le sorprende el hallazgo, pues desde inicios de este año, el empresario colecciona balsas y botes, empleados por cubanos que escapan de la isla y que terminan recalando en los cayos. Pero econtrar un bote de recreación es un tanto inusual.

En mejores o peores condiciones, las travesías de cubanos hacia EEUU siempre ocurren en las mismas circunstancias: un riesgo extremo en el más absoluto secreto. Por eso desde la eliminación de “pies secos/pies mojados” es imposible saber cuántos tocan tierra y mucho menos cuántos quedan en el mar.

Como referente cercano se acude al número de detenciones en alta mar, más de 8 mil en los últimos cinco años.

En una lancha donde el motor funciona perfectamente, navega sin problemas y con buen tiempo -dice Sexton- “90 millas se recorren en 14 horas”.

Con la exposición que el empresario prepara, busca llevar -desde diciembre- un mensaje sobre la realidad de los cubanos en la isla y quizás atraer clientes a su hotel en la milla 59 de Overseas Hway, en Grassy Key.

Desde la perspectiva social, estas son piezas museables pero en lo técnico la ley de Florida las define como embarcaciones de riesgo que no pueden permanecer en el agua. Se deben destruir, preferiblemente en tierra, generando gastos en el presupuesto público.

Y en el caso de lanchas con vida útil, quienes las encuentran pueden reclamar su propiedad pero el proceso administrativo puede tomar hasta cuatro meses con tarifas que pueden llegar o superar los 600 dólares.

Sexton confía en el poder de la historia y del arte para trascender momentos y plasmar visualmente el dolor de generaciones de cubanos. “Y decir las cosas que la gente necesita hacer para tener libertad”.

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