Invasión a Ucrania

Invasión a Ucrania: las fuerzas rusas luchan por el control del último bastión en Luhansk

Las fuerzas invasoras atacaron la ciudad de Lysychansk y sus alrededores en un intento por apoderarse del último bastión de la resistencia ucraniana.

Telemundo

KIEV, Ucrania — Las fuerzas rusas atacaron la ciudad de Lysychansk y sus alrededores en un intento por apoderarse del último bastión de la resistencia ucraniana en la provincia de Luhansk, en el este de Ucrania, indicó el gobernador.

Un asesor presidencial dijo que su destino se decidirá en los próximos dos días.

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Durante semanas, los combatientes ucranianos han tratado de defender la ciudad y evitar que caiga en manos de Rusia, como sucedió con la vecina Sievierodonetsk hace una semana.

LOS RUSOS ATACARON LA CIUDAD DE LYSYCHANSK

“Durante el último día, los ocupantes abrieron fuego con todo tipo de armas disponibles”, detalló Serhiy Haidai, gobernador de Luhansk, el sábado en la aplicación de mensajes Telegram.

Un río separa Lysychansk de Sievierodonetsk, y Oleksiy Arestovych, un asesor del presidente ucraniano Volodymyr Zelenskyy, dijo durante una entrevista por internet a última hora del sábado que las fuerzas rusas habían logrado cruzar el río por primera vez desde el norte, creando una situación “amenazante”.

Comentó que no habían llegado al centro de la ciudad, pero que el control sobre Lysychansk se decidiría el lunes.

Volodymyr Nazarenko, el segundo al mando del batallón Svoboda que participó en la retirada del 24 de junio de Sievierodonetsk, dijo que los rusos habían “arrasado metódicamente” la ciudad.

Describió cómo los tanques rusos atacaron un edificio tras otro, avanzando después de destruir cada uno de ellos.

“Así que utilizan estas tácticas en las que se emplean descargas de munición para destruir la ciudad y convertirla en un desierto quemado”, señaló Nazarenko desde la relativa seguridad en Bakhmut, una ciudad al suroeste.

El ataque se da justo que varios mandatarios se encuentran reunidos en la Cumbre G7.

También dijo que los soldados rusos “eliminaron cualquier posible posición defensiva con artillería constante y quemaron bosques para evitar la guerra de trincheras”.

Luhansk y la vecina Donetsk son las dos provincias que comprenden la región del Donbas, donde Rusia ha centrado su ofensiva desde que se retiró del norte de Ucrania y de la capital, Kiev, en primavera.

Los separatistas prorrusos han ocupado partes de ambas provincias desde 2014, y Moscú reconoce todo Luhansk y Donetsk como repúblicas soberanas.

Surgió desde la ultraderecha en el 2014 en Ucrania.

El gobierno de Siria señaló el miércoles que también reconocerá la “independencia y soberanía” de las dos áreas y trabajará para establecer relaciones diplomáticas con los separatistas.

En Slovyansk, una importante ciudad de Donetsk que aún se encuentra bajo control ucraniano, cuatro personas murieron cuando las fuerzas rusas dispararon municiones en racimo el viernes por la noche, dijo el alcalde Vadym Lyakh a través de Facebook. 

Añadió que en los vecindarios que fueron atacados no había ningún objetivo militar.

El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, se ha reunido con el actor estadounidense Ben Stiller, quien ha visitado Ucrania en calidad de embajador de buena voluntad de la Agencia de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

El presidente de la vecina Bielorrusia, aliada de Rusia, afirmó el sábado que Ucrania disparó misiles contra objetivos militares en territorio bielorruso hace varios días, pero todos fueron interceptados por el sistema de defensa aérea.

El mandatario Alexander Lukashenko lo calificó como un acto de provocación y señaló que no hay soldados bielorrusos luchando en Ucrania. El ejército ucraniano no emitió una respuesta.

No hubo que lamentar víctimas.

Bielorrusia alberga unidades militares rusas y fue utilizada como base para la invasión rusa.

La semana pasada, horas antes de que Lukashenko se reuniera con el presidente ruso Vladimir Putin, bombarderos rusos de largo alcance dispararon por primera vez misiles sobre Ucrania desde el espacio aéreo bielorruso.

Hasta ahora, Lukashenko se ha resistido a los esfuerzos por involucrar a su ejército en la guerra.

Los militares ucranianos repiten que necesitan que otros países les envían armas, pero en el caso del centro de rehabilitación de mutilados en Dnipro lo que esperan son prótesis, pues ahora tiene más del doble de pacientes que antes de la guerra.

Pero durante su reunión, Putin anunció que Rusia planeaba suministrar a Bielorrusia el sistema de misiles Iskander-M y recordó a Lukashenko lo dependiente que es su gobierno del apoyo económico de Rusia.

El sábado, Lukashenko también afirmó que dos camioneros bielorrusos habían muerto en Ucrania.

Ucrania afirmó que los camioneros se encontraban en una gasolinera al momento en que fue alcanzada por un ataque aéreo ruso en marzo, pero Lukashenko aseguró que se les retiraron órganos para ocultar las pruebas de que habían sido baleados.

En otro frente, los investigadores revisaron los restos de un ataque aéreo ruso la madrugada del viernes en áreas residenciales cercanas al puerto ucraniano de Odesa en el que murieron 21 personas.

La fiscal general de Ucrania Iryna Venediktova dijo que los investigadores recuperaron fragmentos de los misiles que impactaron en un edificio de apartamentos en la pequeña ciudad costera de Serhiivka. También tomaban medidas para determinar la trayectoria de las armas y “los culpables específicos de este terrible crimen de guerra”, señaló.

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