Salvaje ataque talibán deja al menos 18 muertos

Los insurgentes soprendieron varios puestos militares en el oeste de Afganistán.

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    EFE
    Un soldado afgano patrulla la zona del ataque, en el oeste de Afganistán, el domingo.

    Al menos 18 soldados del Ejército afgano murieron y otros 10 fueron secuestrados en un ataque talibán a varios puestos militares en la provincia de Farah, en el oeste de Afganistán, informó el domingo a Efe una fuente oficial.

    El ataque a los controles militares, situados en el distrito de Poshtrod, comenzó pasada la medianoche del sábado, precisó a Efe el jefe del Consejo Provincial de la provincia occidental afgana, Farid Bakhtawar, que detalló que al menos 18 soldados murieron y otros 10 fueron secuestrados por los insurgentes.

    La fuente aseguró que las fuerzas afganas mantienen el control de los puestos de seguridad en la zona pese al ataque.

    El enfrentamiento entre el Ejército afgano y los talibanes fue confirmado por el portavoz del Ministerio de Defensa, Sayed Ghafor Jawid, en una conferencia de prensa, aunque no ofreció detalles sobre el número de bajas.

    Aseguró que los talibanes fueron obligados a retroceder y que las autoridades han comenzado una investigación sobre el incidente.

    Por su parte, el portavoz de la policía de Farah, Mohibullah Mohib, dijo a Efe que hasta el momento no hay un informe oficial sobre el número total de víctimas.

    La acción fue confirmada también por el portavoz talibán Zabihullah Mujahid, que afirmó en su cuenta en la red social Twitter que dos puestos clave en el distrito de Poshtrod fueron atacados por los insurgentes la noche del sábado.

    El mensaje, acompañado con fotos de las supuestas armas incautadas y los soldados, asegura que tras el ataque 25 militares murieron, 12 fueron secuestrados, y una cantidad considerable de armas y equipo fue incautado.

    Ningún insurgente fue abatido en el enfrentamiento, añadió.

    Este ataque se produce un día después de que el jefe político de los Emiratos Islámicos, como se denominan a sí mismos los talibanes, confirmase por primera vez un encuentro en Catar con el enviado de Estados Unidos para los esfuerzos de paz de Afganistán con el objetivo de abordar la búsqueda de una solución pacífica a un conflicto que dura 17 años.

    Afganistán atraviesa una de sus etapas más sangrientas tras el final de la misión de la OTAN en 2015, que solo continúa en el país en tareas de adiestramiento y capacitación de las fuerzas afganas.