MIAMI

Habla dueña de mascota cuyas heces ayudaron a atrapar a sospechoso de robo armado en Miami

"Me voy a morir. Honestamente, pensé que era como un secuestro, me iba a violar, pensé que era mucho peor que un robo", recuerda Anita Rivella

Telemundo

Una mujer joven que fue atacada violentamente durante un robo en Miami habla tras la experiencia que tuvo luego de que las heces fecales de su perro ayudaran a atrapar al presunto sospechoso.

Anita Rivella calificó el incidente sucedido el pasado lunes por la noche afuera de su apartamento en Edgewater como el momento más aterrador de su vida.

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"Voy a morir. Honestamente, pensé que era como un secuestro, (que) me iba a violar, pensé que era mucho peor que un simple robo", dijo la joven de 19 años que tras regresar a casa de sus clases en la Universidad de Miami estaba sacando a pasear a su perrita pomerania llamada Roulette.

La joven recogía algunos excrementos de su condominio ubicado en el área de la 30th Street del noroeste y la 7th Avenue cuando el presunto ladrón la golpeó tras arrodillarse para limpiar las escaleras.

“El tipo, simplemente vino detrás de mí y me ahogó y puso su mano sobre mi boca, me dijo que no hablara o me mataría con un cuchillo, mostrándome un cuchillo”, dijo Rivella.

Rivella dijo que comenzó a gritar y, finalmente, el sospechoso escapó con su mochila y una bolsa que contenía su billetera y tarjetas de crédito, según precisa el informe del arresto.

Poco tiempo después, la policía alcanzó a William Carroll, de 62 años, quien coincidía con la descripción que la víctima había brindado del sospechoso del robo.

Carroll estaba sin aliento como si hubiera estado corriendo, y la policía dijo que encontraron algunas de las tarjetas de crédito de la víctima cerca de donde fue detenido el hombre.

Cuando Carroll fue entrevistado por un detective, negó haber estado involucrado en el robo, pero el detective notó una mancha marrón en su camisa que coincidía con la caca de perro de la escena.

Las “heces que estaba tratando de limpiar ensuciaron toda la escena del crimen y terminaron en mi computadora portátil, mis libros escolares”, dijo Rivella, quien asegura que su mascota merece parte del crédito por haber ayudado a atrapar al sospechoso.

"Cien por ciento, entonces ella es una heroína", dijo Rivella quien todavía tiene una marca en el cuello por el ataque, y quien ahora lleva gas pimienta y planea tomar algunas clases de defensa personal.

Por su parte, Carroll enfrenta cargos de robo a mano armada y agresión.

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