El dilema de los pavos reales en la ciudad

Vecinos de Coconut Grove se quejan por la proliferación de estas aves en el área.

A los pavos reales unos los quieren y otros los rechazan; dicen que causan problemas de tráfico, que rayan los carros, y algunos residentes se quejan por supuestamente por crear un problema de salud pública, pero una propuesta de la ciudad de Miami pretende tomar cartas en el asunto.

La presencia del pavo real es habitual en Coconut Grove, de hecho uno de los parques se llama Peacock Park, pero esta nueva propuesta busca controlar la sobrepoblación de estos animals que abundan en estas zonas donde al parecer se han convertido en un problema real.

Los pavos reales “trancan todas las vías andas en grupos muy grandes, se meten en patios de las casas las piscinas, hacen sus necesidades alrededor de las piscinas, de los estacionamientos, a mi si me disgustan”, refirió Ana Gabriela Sogbi, vecina de la zona.

Por otro lado hay quienes están acostumbrados a la presencia de estos coloridos animals y los protegen. Como es el caso de Brian Damico, este residente dice que en su vecindario hay una gran población de pavos reales. “Unos los cuidan y los alimentan, los otros no y les incomodan. Yo creo que le dan carácter al barrio y me gusta tenerlos por aquí”.

Pero las quejas de residentes que a diario los ven sobre los techos de sus casas obstruyendo las calles y que han tenido que proteger sus autos con una lona para evitar que los animales se los dañen han impulsado una propuesta para controlar la sobrepoblación de los pavos.

“Para nosotros la prioridad es la salud de los pavos reales y es importante hacer esto despacio y controlado … tenemos q hacer algo, tenemos una responsabilidad en algunos barrios donde la población es muy alta”, alegó el comisionado Ken Russell.

Aunque no hay una cifra exacta, el Centro Internacional de Botánica Tropical calcula que la población se encuentra en mil animales aproximadamente. El comisionado destaca que su propuesta podría ser similar a la que adoptó la ciudad de Rancho Palos Verdes en California que tenía un problema similar. Llevarían el exceso de pavos reales a un lugar seguro, una especie de santuario.

“Estamos estudiando los pavos reales las familia de pavo real, si vamos a mudar, como lo hacemos y FIU está ayudando con este studio”, dijo el comisionado.

Virginia Jasper, quien protege a los animales, e incluso el año pasado denunció un caso de maltrato en su vecindario, dice que estará pendiente de la manera en que se daría el traslado de los pavos. “No hay un plan específico, son animales grandes, pueden ser lastimados en el proceso y no se, se puede dar abusos”.

La propuesta pasó la primera lectura, se le han hecho algunos cambios y están esperando los resultados de un estudio científico, antes de presentar la segunda lectura que será en la próxima reunión de la comisión de la ciudad en noviembre.

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