Gobierno cubano

Cubanos se manifiestan en la corte en Londres

Entre abucheos y consignas, los representantes del gobierno cubano estuvieron entre los últimos en salir de la corte.

Telemundo

Entre abucheos y consignas, los representantes del gobierno cubano estuvieron entre los últimos en salir de la corte.

Subieron a un vehículo diplomático, aproximadamente a las 6 de la tarde, como conclusión del segundo día del juicio en Londres.

Desde las primeras horas del día, más de un centenar de cubanos se manifestaba frente al edificio de la alta corte británica.

Algunos dieron una amarga bienvenida a influyentes representantes del régimen, como la abogada Lourdes Dávalos, radicada en España.

A Londres también viajó Humberto López, comentarista televisivo del gobierno de La Habana.

Avana de la Torre, activista cubana en Londres, dice:

“Se les veía esa sonrisa de miedo, sonrisa de miedo y culpabilidad. Esa mesa está cojeando”.

Mientras que Dayamí Amador Epinoza, activista cubana en Londres, dice:

“A los abogados de ellos les mandaron a coger un break porque no atinaban”.

Para la audiencia de hoy, presidida por la jueza Sara Cockerill se había programado la participación de varios testigos, entre ellos un exfuncionario encarcelado del BNC. La Habana intenta probar  que CRF no es acreedor de la isla.

Elías Amor, economista cubano, dice:

“CRF I limited no quiere cobrar tanto como que le reconozcan esa deuda”.

Según este economista, si Cuba pierde el caso y las respectivas apelaciones, probablemente buscaría negociar una salida razonable.

“Pagar en efectivo o al contado. Pagar mensualidades cómodas. Pagar en activos. Pagar con participación en negocios de los que el régimen está desarrollando en Cuba”.

“Porque pagar 74 millones, devolvería un poco la confianza de prestamistas internacionales”, dice Amor. 

“Pero si usted paga y se devuelve la deuda, a usted quizá se le quita el cartel de impagador, a lo mejor le quitan el rango de deuda basura a la deuda cubana”.

Hasta ahora, los tres años de cortes y abogados, y  el juicio en si, suman 5.8 millones de dólares en gastos para ambas partes. El lado perdedor lo paga todo. Pero una derrota para Cuba significaría más:

“Porque detrás de CRF I van a ir un montón de acreedores que emplearán la jurisprudencia para reclamar en correspondientes deudas”.

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