Florida

Comisión de Lauderdale-By-The-Sea discute riesgos en arena de playa

Sloan Mattingly era una niña risueña y llena de energía que amaba los animales y soñaba con ser veterinaria cuando fuera grande.

Telemundo

Sloan Mattingly era una niña risueña y llena de energía que amaba los animales y soñaba con ser veterinaria cuando fuera grande. Pero ese sueño se vio abruptamente interrumpido cuando la arena de una playa en Lauderdale by the Sea se la tragó para siempre.

Sloan había viajado junto a su hermano mayor y sus padres desde Indiana para disfrutar de unas pequeñas vacaciones en Florida. Era un viaje especial, pues su padre, dueño de un negocio, rara vez podía tomarse tiempo libre.

La estaban pasando de maravilla, según contó Chris Sloan, tío de Sloan, en entrevista exclusiva con nuestro medio. "Pusieron fotos en redes sociales donde se les veía muy felices", comentó Sloan.

Pero la alegría se transformó en tragedia en cuestión de minutos. Sloan y su hermano estaban jugando cerca de un agujero en la arena cuando ocurrió lo impensable: la niña cayó al fondo y la arena comenzó a derrumbarse sobre ella.

Desesperado, el hermano intentó sacarla agarrándola de la pierna, pero sintió como Sloan dejaba de moverse. Para cuando los bañistas lograron rescatar al niño, ya era demasiado tarde para salvar a la pequeña.

"No estoy seguro de lo que pasó después en el hospital, pero sabemos que en la escena ya no respondía", relató el tío con profundo dolor.

Toda la extensa familia Sloan se enteró de la noticia a través de una devastadora llamada grupal. "Lo que tengo que decirles será la peor noticia de toda la vida", les advirtió uno de sus hermanos antes de comunicarles que la pequeña había fallecido.

La conmoción se sintió no solo en Lauderdale by the Sea sino en toda Florida. El video del rescate se hizo viral, mostrando la desesperación de los bañistas por salvar a los niños.

A una semana de la tragedia, las autoridades locales evalúan la posibilidad de prohibir la excavación de agujeros en la arena, al igual que ya lo hicieron otras playas vecinas y todas las de Miami-Dade, donde no pueden superar los dos pies de profundidad.

Es una medida que busca evitar que la historia de Sloan, la soñadora que amaba los animales, se repita. Que ninguna otra familia tenga que sufrir una pérdida tan grande mientras disfruta de un día de playa.

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