La Casa Blanca

Los primeros 100 días de Biden: los retos del presidente en medio de la pandemia

La lucha contra el coronavirus, la crisis en la frontera y el desempleo marcaron el primer tramo de su mandato.

Telemundo

A 100 días del presidente Biden al poder, repasamos los principales temas y desafíos que han marcado el inicio de esta nueva administración.

WASHINGTON - El presidente Joe Biden cumplió este jueves 100 días en el cargo, marcados por la pandemia del coronavirus y las campañas de vacunación, la crisis en la frontera y el desempleo, entre otros retos.

Mientras llegaba al hito de los 100 días, el énfasis del presidente Biden en controlar la pandemia del coronavirus parece haber dado resultado ya que ha cumplido casi todas sus promesas de campaña relacionadas con el virus. Una encuesta de NBC News, mostró que más de la mitad de los estadounidenses aprueba la gestión de Biden en el primer tramo de su gestión.

Pero algunas cuestiones han resultado más difíciles para su gobierno, como la inmigración, donde Biden trata de encontrar la forma de conseguir las reformas prometidas ante un brusco aumento de los menores no acompañados que intentan cruzar la frontera.

SUS PRIMEROS 100 DÍAS HAN ESTADO MARCADOS POR LA PANDEMIA

También enfrenta el desafío de los refugiados, cuya cifra de admisiones aún está en veremos luego que diera marcha atrás en mantener los bajos niveles impuestos por su antecesor, Donald Trump.

El tema del control de las armas es otro de los desafíos que ha enfrentado Biden en sus primeros 100 días de gobierno. Varias masacres dejaron decenas de muertos, lo que reavivó el divisivo tema del acceso a las armas.

Otro reto de su gobierno es la guerra en Afganistán, la más larga de EEUU.

Anunció el retiro de tropas de EEUU para antes del 11 de septiembre, pese a los cuestionamientos de algunos líderes militares quienes temen que la medida facilita el regreso de los talibanes.

Mira el recuento aquí.

BIDEN CELEBRA SUS PRIMEROS 100 DÍAS EN GEORGIA

El presidente celebró sus primeros 100 días en el poder con un viaje a Georgia, uno de los estados que logró arrebatar a Donald Trump y que no solo le llevó a la Casa Blanca sino que también le entregó el control del Congreso.

En Georgia, Biden y la primera dama, Jill Biden, empezaron el día con una visita privada al expresidente Jimmy Carter (1977-1981) y la exprimera dama Rosalynn Carter.

A sus 96 años, Carter es el expresidente más longevo de la historia de Estados Unidos y sigue implicado en numerosas actividades filantrópicas, aunque no estuvo en la investidura de Biden en enero.

Tras la visita, el matrimonio presidencial voló hasta la capital de Georgia para celebrar un mitin en el municipio de Duluth, en los suburbios de Atlanta, que fueron clave para el triunfo electoral de Biden aquí en noviembre.

BIDEN ENFRENTA PROTESTAS

Lo que tenía que ser un mitin de celebración de los 100 días, sin embargo, se estropeó por las protestas de manifestantes poco después del inicio del acto.

"¡Termine ahora con las detenciones!" o "¡Cierre el ICE!", es decir, el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas, fueron algunos de los gritos que se escucharon contra el presidente, que más allá de la pandemia ha tenido a la inmigración como su reto principal.

Con algo de hastío pero sin perder la compostura, Biden replicó: "Estoy trabajando en ello, hombre. Denme cinco días más".

Y dirigiéndose al resto de asistentes dijo: "Amigos, todos ustedes saben de lo que (los manifestantes) están hablando. No debería haber prisiones privadas. Punto. Ninguna. Punto. Y estamos trabajando para cerrarlas todas".

El presidente prometió en campaña suspender todos los contratos del Gobierno con cárceles privadas, pero hasta el momento solo ha ordenado cancelar los que albergan presos comunes, dejando en pie los relacionados con inmigrantes.

"ESTAMOS TRABAJANDO DE NUEVO"

Biden invirtió gran parte del resto de su discurso en Georgia a promocionar sus billonarios planes de empleo y de bienestar social, presupuestados en más de 4 billones de dólares y que requieren de que el Congreso los apruebe.

Pero sobre todo quiso trasladar el mensaje de que con su llegada al poder, el Gobierno está "trabajando de nuevo" en todos los frentes, desde la campaña masiva de vacunación hasta la lucha contra la crisis climática.

"Estados Unidos vuelve a estar en marcha. Elegimos esperanza sobre miedo, verdad sobre mentiras, luz sobre oscuridad. Estamos trabajando. Estamos trabajando de nuevo. Estamos soñando de nuevo, descubriendo de nuevo. Estamos liderando el mundo de nuevo", dijo.

El mitin en Georgia llegó el día después de que Biden pronunciara su primer discurso ante una sesión conjunta de las dos cámaras del Congreso.

En ese discurso el presidente se centró precisamente en instar a la oposición republicana, que hasta ahora ha boicoteado toda su agenda legislativa, a que apoye sus planes billonarios.

100 DÍAS CON BIDEN

El orden volvió a la Casa Blanca en los cien primeros días de Joe Biden, un presidente cuyo pragmatismo y discreción le han deparado un comienzo más productivo que el de sus predecesores, aunque no ha podido cumplir por ahora su principal promesa: unir a un país profundamente polarizado.

Biden asumió su cargo en los estertores de uno de los sucesos más graves de la historia de EEUU, un asalto al Capitolio espoleado el 6 de enero por el entonces mandatario, Donald Trump, que envenenó a sus seguidores con la mentira de que le habían robado las elecciones.

Esa polarización ya no absorbe todo el oxígeno de Washington como ocurría durante la era Trump, pero sigue asomando la cabeza en los debates sobre la inmigración, las restricciones al voto, el racismo y la brutalidad policial o las vacunas contra la covid-19, entre otros temas.

El control de armas es uno de los retos del presidente.

Esta semana, Biden ha intensificado su agenda para celebrar los 100 días en el poder y anoche ofreció un discurso en el Congreso, ante una sesión conjunta de la Cámara de Representantes y el Senado.

Durante su discurso ante el Congreso, Biden anunció un ambicioso plan para favorecer a las familias estadounidenses e insistió con la reforma migratoria.

Biden promovió una inversión de $1.8 billones en niños, familias y educación, con el objetivo de transformar fundamentalmente el papel que el gobierno tiene en la vida del país.

Sin embargo, el 60% está inconforme en como ha manejado la crisis en la frontera.

Biden presentó sus argumentos ante una congregación reducida de legisladores con mascarillas debido a las restricciones por el coronavirus y con el Capitolio aún rodeado por una cerca negra luego del asalto en el que miembros de una turba que rechazaba su elección irrumpieron por la puerta de la sala de la cámara baja en la que hablará él.

En un discurso televisado, Biden presentó una extensa propuesta para educación preescolar universal, dos años gratis de universidad comunitaria, $225 millones para cuidado infantil y pagos mensuales de al menos $250 para los padres de familia.

Sus ideas reflejan las fragilidades expuestas el año pasado por la pandemia y el presidente presentará el argumento de que el crecimiento económico se verá fortalecido con impuestos a los ricos para ayudar a la clase media y los pobres.

Biden prometió que EEUU reduciría a la mitad la cantidad de vapores de carbón y petróleo que emite.

Tras su paso por Georgia, Biden estará el viernes en Filadelfia, en el estado de Pensilvania, para continuar, según dijo Jen Psaki en su rueda de prensa diaria en la Casa Blanca, con su gira para explicar los "éxitos" de sus 100 días en el gobierno.

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