Telemundo 51 Investiga

Unidades de cuidados intensivos de hospitales locales estuvieron a capacidad por la pandemia

Han bajado considerablemente los casos, hospitalizaciones y muertes por la devastadora variante delta del coronavirus en el sur de la Florida.

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Han bajado considerablemente los casos, hospitalizaciones y muertes por la devastadora variante Delta del coronavirus en el sur de la Florida. Los hospitales de nuestra área están aprovechando ese descenso para prepararse para lo que pueda venir ahora porque, como descubrió el equipo de Telemundo 51 Investiga, algunos tuvieron sus unidades intensivas a capacidad por casi un año.

Datos del Departamento de Salud y servicios humanos revelan que cuatro de los hospitales más afectados por la pandemia están aquí en el sur de la Florida sirviendo a comunidades en los condados Monroe, Miami Dade y Broward.

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“Fue un tiempo de mucho estrés, pero fue un tiempo que pudimos demostrar el carácter de todo el personal que trabaja en el hospital”, dice la Doctora Zulma Berrios, directora médica del hospital West Kendall Baptist.

Según la Dra. Berrios, la última ola de hospitalizaciones por COVID-19 fue difícil para el hospital. “Los más grandes retos en esta última alzada que tuvimos de COVID en julio y agosto fue más bien en cuanto a espacio y la capacidad y la disponibilidad de personal. Había competencia por personal, disminución en el personal que teníamos disponibles”, dice la Dra. Berrios.

El Dr. Ari Sareli, jefe de cuidados intensivos de Memorial Healthcare dice que fue difícil ver la cantidad de personas sufriendo y cuantas muertes se pudieron prevenir. El supervisa la unidad de cuidados intensivos de Memorial West en Pembroke Pines que tiene 32 camas y según datos federales, estuvo a capacidad o sobre capacidad por 52 semanas consecutivas.

En el sur de la Florida le siguió el hospital Mariners en los Cayos que estuvo a capacidad por 42 semanas consecutivas, luego el hospital Memorial en Miramar que pasó 41 semanas con la unidad de cuidados intensivos a capacidad y finalmente el hospital West Kendal Baptist que tiene 12 camas en la unidad y estuvo 28 semanas seguidas a capacidad.

De acuerdo con la Dra. Berrios, el hospital West Kendall Baptist abrió en el 2011 y “se diseñó para una capacidad de unas cerca de 133 camas de las cuales 12 son de cuidados intensivos y eso era para la planificación de ese momento apropiado”.

Pero cuente que aparte de que la comunidad ha ido creciendo, tuvieron que enfrentar una crisis de salud que no se había visto.  “Eso aumenta la cantidad de pacientes que van a necesitar ese tipo de cuidados intensivos”, dice la Dra. Berrios.

Reconociendo eso, el hospital West Kendall Baptist ha comenzado su primera expansión clínica con el fin de añadir más camas para servir a la creciente población de esa área del condado Miami-Dade.

Por su parte el doctor Sareli, de Memorial Healthcare advierte que no cree que esta pandemia se va a ir, así como así y no debemos bajar la guardia. “Nuestra comunidad debe saber que, aunque los números de COVID hayan disminuido, la transmisión haya disminuido, necesitamos que la comunidad se siga vacunando”, asegura la Dra. Berrios.

La doctora Berrios dice que ahora que han bajado los casos, es un buen momento para que las personas que han estado aplazando procedimientos médicos vayan a hacérselos.  Ambos médicos dicen que igual deben tener cuidado, usar una máscara y vacunarse en caso de que venga otra ola de contagios este invierno.

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