La mayoría de los pacientes diagnosticados con cáncer, reciben tratamientos que pueden afectar el apetito, sin embargo, una nutrición adecuada forma parte importante del proceso de recuperación. Conoce algunas estrategias que pueden ayudarte a alimentarte bien, a pesar de los efectos secundarios de los procedimientos médicos.
Cuando comer resulta un reto
La estrategia contra el cáncer el clara, hay que combatirlo con fuerza, por todos los frentes. Por ello, los tratamientos son intensos. De acuerdo con Baptist Health Breast Center, institución especializada en cáncer de mama, tanto la cirugía, como la quimioterapia y la radioterapia o la combinación de los mismos, pueden generar efectos secundarios que llegan a hacer de la alimentación, un verdadero reto para los pacientes. Sin embargo, el Centro remarca que durante el tratamiento, el organismo requiere calorías y proteínas extra para ayudar en la recuperación.
Los efectos secundarios de los tratamientos contra el cáncer llegan a incluir diarrea, estreñimiento, falta de apetito, náusea, vómito, dolor y resequedad bucal, cambios en los sentidos del sabor y el olfato, así como pérdida de peso y debilitamiento del sistema inmunológico. Sin embargo, y a pesar de que estas manifestaciones pueden hacer de la alimentación un desafío, Baptist Health Breast Center puntualiza la importancia de procurar evitar la pérdida de peso, en este período de batalla.
Estrategias aliadas
De acuerdo con Baptist Health Breast Center, la mayoría de estos efectos desaparecen una vez que terminan los tratamientos, sin embargo durante el proceso, integrar algunos cambios en la dieta y recurrir a alimentos y bebidas que normalmente no se consumen o prepararlos de manera diferente, puede ayudar a contrarrestar el malestar y lograr una nutrición adecuada. Por ejemplo:
Ante la diarrea: Hay que tomar abundantes líquidos ricos en sodio, como sopa y bebidas con electrolitos. Además de alimentos con alto contenido de potasio como plátanos, puré de papa o carnes magras.
Para la falta de apetito: Busca añadir diferentes colores, texturas y sabores a cada comida. Adereza con salsas y especias para añadir sabor. Haz cinco o seis pequeñas comidas, en lugar de 2 ó 3 abundantes. Prueba alimentos fríos como frutas en conserva, paletas heladas o malteadas.
Si tienes malestar bucal: Evita alimentos ácidos o irritantes como cítricos, piña, café, chile, vinagre y refrescos de cola. Lo mismo que aquellos difíciles de masticar como vegetales crudos, frutas con semillas o pan y cereales de salvado. Elige platillos “bañados” con gravy, salsas o cremas.
Para sumar calorías: Si está perdiendo peso, intenta aumentar tu consumo calórico y de proteínas con las recomendaciones de tu médico. Algunas opciones son:
- Añadir aguacate a sandwiches u otros platillos
- Disfrutar bizcochos y galletas glaseados
- Untar queso cremoso en panes o comer fruta con queso cottage
- Agregar cuadritos de queso o gratinar tus comidas
- Preparar sopas, guisos y ensaladas con pollo, pavo o pescado
Fuente: Baptist Health Breast Center