¿Bajará el precio de los diamantes en el futuro?

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    La llegada de unos diamantes especiales al mercado es motivo de alegría para algunos compradores. (Published lunes 6 de febrero de 2017)

    ¿Si pudiera pagar miles de dólares menos por un diamante, lo haría?

    La llegada de unos diamantes especiales al mercado es motivo de alegría para algunos compradores como Tayllen Gonzalez.

    “Me encanta. Me encanta. Yo estoy enamorada de mi sortija”, dice González.

    González asegura que tuvo la boda perfecta. Gracias, en gran parte, al anillo que su novio le compró pudieron celebrar su nueva vida sin sobrepasar su presupuesto. González dice que ahorró más de $800 dólares en su anillo porque el diamante fue elaborado en un laboratorio. La compra fue su idea.

    “Él se sorprendió mucho. Y me dice ‘mira por primera vez estamos como de acuerdo en algo’”, dice González.

    Según los expertos, aunque fueron creados por científicos, esos diamantes son tan legítimos como los que son extraídos de las minas.

    Un 10% de los diamantes en Beverly’s Jewelers, en Broward, se elaboran en laboratorios y dicen que la demanda sigue aumentando cada día. Muchos de sus diamantes provienen de Lab Grown Diamonds, una compañía que produce las piedras en un laboratorio en Singapur..

    “Los diamantes son bellos. Te digo francamente que  yo estoy pensando coger uno para mi esposa”, dice el  joyero John Puentes, de Beverly’s Jewlers. 

    Un diamante hecho en un laboratorio puede costar hasta un 50 por ciento menos que un diamante extraído de las minas.  Por ejemplo, un diamante natural de un quilate cuesta $3,000 dólares. Por esa misma cantidad, se puede comprar un diamante elaborado en un laboratorio de un quilate y medio.

    Glenville Draper,  profesor de Geología de Universidad Internacional de la Florida, dice que no puede percibir la diferencia entre entre los diamantes que se extraen de las minas y los que se manufacturan en un laboratorio.

    “Usando un microscopio realmente no puedo distinguir un diamante artificial de un natural”, dice Draper.

    “Claro que me preocupa”, dice el joyero José Oscar Ortiz, dueño de Oscar’s Design and Jewelry, en Miami. El dice que existe el riesgo de que los consumidores compren un diamante de laboratorio sin saberlo.

    “Yo creo que uno de los grandes dificultades es que hasta hoy no tenemos  los joyeros y el público en general forma de identificar o diferenciar uno del otro y eso es realmente serio y es un problema en la industria realmente”, agrega Ortiz.  

    Los laboratorios que fabrican estos diamantes los inscriben para diferenciarlos.  Pero algunos joyeros insisten en que es muy fácil quitar esa marca.

    “Si no encontramos las palabritas de que dicen lab-grown, nosotros no  podemos identificarlo”, dice Ortiz.

    La fórmula de cada laboratorio puede variar, pero documentamos el proceso en el laboratorio de WD Lab Grown Diamonds. cerca de Washington DC. 

    El laboratorio comienza el proceso  con pequeños diamantes conocidos como “semillas” y los gases ayudan a desarrollar dichas semillas. En solo semanas la piedras preciosas están listas. 

    Algunas estrellas como actor Leonardo DiCaprio y  la actriz Patricia Ahan  han apoyado públicamente  el mepleo de estos diamantes porque su producción es menos dañina para el medio ambiente.

    Ortiz dice que estos diamantes son otra alternativa para  el consumidor, pero duda que sea una buena inversión a largo plazo, ya que anticipa que su valor baje cuando la producción aumente.   

    “Como yo le explico a mi cliente dentro de tres años que venga lamentablemente sucede y me diga me divorcie no lo quiero más cómprame mi brillante. Yo no lo voy a comprar de vuelta”, dice Ortiz.

    Pero para algunas personas, el hecho que su piedra preciosa se hizo hace tres meses y no tenga la antigüedad de  tres billones de años no le quita su valor.  

     “Enamorada en una pieza 'timeless' que es 'clásica'. Es una pieza elegante. Que la gente la ve y me da alabos”, considera Gonzalez.   

    Los joyeros dicen que la mejor forma de saber exactamente lo que está comprando es acudir a un joyero confiable y pedir los papeles de certificación de su diamante donde se indique el origen de su piedra.