Cuando estás a dieta, todo lo prohibido parece tentador: los dulces, las frituras, la comida rápida, y también el alcohol. No desesperes, porque puedes brindar con amigos o acompañar con una cena con un buen vino sin engordar.
Según el doctor Wayne Andersen, el problema del alcohol en la dieta es que añade calorías sin nutrientes, estimula el apetito, sobre todo de grasas y azúcares, y te relaja al punto de pensar que un trago más no va a perjudicarte, y además, te lo mereces. Pero en ocasiones es difícil negarte a beber algo si todos tus amigos se reúnen a festejar. ¿Qué hacer entonces?
"Si de todos modos quieres beber un poco, lo mejor es una sola medida de alguna bebida pura, como el vodka, con hielo. El secreto está en evitar las mezclas y los tragos azucarados para no agregar calorías, y limitarte a una medida diaria: si eres mujer, o varón mayor de 55 años; o dos medidas para un varón menor de esa edad. Una medida es un vaso de cerveza o una copa de vino de 5 onzas", explica el doctor Andersen.
De todos modos, la realidad es que hay tragos que tienen más calorías que otros. Así es que si vas a una fiesta y estás decidida a beber, al menos elige aquéllos que menos boicoteen tu dieta:
Estos son algunos de los tragos que debes evitar:
Cerveza regular: 150 calorías
Cerveza negra: 168 calorías
Amaretto sour: 421 calorías
Huracán: 384 calorías
Margarita: 327 calorías
Ron con cola: 361 calorías
Mudslide: 820 calorías
Estos son los tragos que puedes permitirte:
Vodka: menos de 100 calorías por medida
Vino blanco: 100 calorías
Vino tinto: 105 calorías
Cerveza ligera: 110 calorías
Martini: 119 calorías
Bloody Mary: 120 calorías
Fuente: Doctor Wayne Andersen, cofundador de Take Shape For Life.