Entre la devastación, aparecen los memes del huracán Irma

Vista de una calle inundada tras el paso del huracán Irma, el viernes 8 de septiembre de 2017, en la provincia de Monti Cristi, República Dominicana. EFE

El refrán "a buen tiempo buena cara" adquiere una dimensión especial en el caso de los dominicanos, que han aguardado y sufrido los limitados efectos del huracán Irma echando mano del humor y exorcizando sus temores por la proximidad del temible ciclón -ya alejándose del país- a golpe de "meme".

Humor gráfico, audios y vídeos no han dejado de circular desde que el país entró en alerta y, al no haber dejado Irma víctimas al desviarse el ojo del huracán hacia el noroeste a su paso por la costa atlántica del país, algunos incluso hacen burla del fenómeno y de sus consecuencias, que han sido menores de lo previsto.

"Hurricane Irma 2017. We'll never forget", es el texto que acompaña la imagen de una mesa plástica de jardín con cuatro sillas, una de ellas tirada sobre la hierba.

Por supuesto, no todo es puro chiste, las redes sociales también están cuajadas de muestras de solidaridad hacia aquellos que han salido peor parados por Irma, que ha destruido 114 viviendas y dañado otras 2,683 casas. Para ellos, el ciclón no es cosa de risa.

Dejando a un lado la evacuación de unas 26,000 personas y los daños sufridos en el norte del país, la zona más afectada durante el discurrir del ciclón en paralelo a la costa atlántica, hay una consecuencia del fenómeno que ha tomado protagonismo en las redes.

El daño colateral más sarcásticamente "lamentado" es el innecesario acopio de comida y enseres por parte de algunos dominicanos en vísperas de recibir a Irma.

Furor ha causado la indignación de un hombre que, en un audio, se queja porque el ciclón ya no viene, y reclama que el Gobierno le devuelva el dinero que gastó en aprovisionarse para hacer frente al huracán.

Quizá el señor se tranquilizó con el "Aviso: José les manda decir que no se coman toda la compra", mensaje que llegó tarde para algunos, según el meme que muestra a un cerdito, aparentemente feliz, bajo el texto "que levanten la mano los que se han comido la mitad de la compra y Irma no ha llegado".

Las compras en ferreterías y supermercados fueron masivas, de ahí que "La asociación de supermercados de la República Dominicana premia a Irma como la mejor promotora de ventas de los últimos cinco años", o la imagen de un grupo de hombres maduros y bien trajeados que ríen a carcajadas, copa en mano, con un texto que reza "Los dueños de los supermercados y prestamistas luego de la tormenta".

Mientras, algunos buscan desesperadamente el número del 911, y Uber ha introducido la yola, típica embarcación de pequeño tamaño, entre los tipos de transporte que ofrece a sus clientes.

Huracán Irma descargó su furia contra Florida tras destrozar el Caribe

Un mapa de alerta del Centro de Operaciones de Emergencias con absoluto predominio del nivel rojo se transmuta en uno electoral, solo añadiendo la frase "Está ganando Balaguer", que gobernó el país bajo la sombrilla de "los coloraos" en los períodos 1960-1962, 1966-1978 y 1986-1996.

Una de las más brillantes creaciones se basa en un mapa de satélite donde aparecen Irma y los otros dos huracanes activos, José y Katia: "Ahí va José detrás de Irma tratando de explicarle que Katia es solo una amiga".

No menos loable es esta reflexión relativa a la misma imagen satelital: "Primero Irma, detrás viene José y ahora aparece Katia... Horita aparece Maluma y felices los cuatro".

Cuando Irma se alejaba el jueves al norte de la costa atlántica, comenzaron a circular vídeos que muestran ataques de llanto o de histeria porque "Irma se está alejando y hay que trabajar mañana".

No son pocos los dominicanos que aprovecharon la suspensión de la actividad laboral decretada por el Gobierno para el jueves para jugar dominó y beber ron.

Como se suele decir, los dominicanos toman en serio los chistes y hacen chistes de lo serio; Irma, sin pretenderlo, ha permitido constatar esa acertada observación, como ya ha ocurrido en otros momentos de preocupación o crisis en la República Dominicana.