El Chapo Guzmán negocia con jefes de las FARC

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    Telemundo 51
    Joaquín "El Chapo" Guzmán protagonizó una espectacular fuga de la cárcel de alta seguridad de El Altiplano.

    Joaquín “El Chapo” Guzmán,  el narcotraficante más buscado del mundo, está en capacidad de introducir al mercado ilegal de las drogas cerca de 100 toneladas anuales de cocaína, y sus principales socios son varios de los altos jefes guerrilleros de las FARC y otras organizaciones mafiosas colombianas, revelaron a Telemundo 51 fuentes de inteligencia de la Policía y el Ejército de Colombia.

    Darío Lee Díaz, alias "Robledo" jefe del  Frente 48 de las FARC y en operaciones en las selvas del sur de Colombia, es uno de los principales socios de El Chapo, según las fuentes consultadas. La cocaina producida en el departamento del Caqueta sale a través del puerto colombiano de Buenaventura hacia el puerto de Quetzal, en Guatemala, y de allí continúa rumbo al estado de Sinaloa, México, territorio dominado por el temido cartel de El Chapo.

    “El cartel de Sinaloa tiene una estrategia basada en conquistar ocho puertos en el Pacífico, desde México a Perú, lo cual es clave en la transportación de la cocaina hacia Sinaloa”, indicó un informante que pidió anonimato.

    La fuente apuntó que los embarques de cocaína colombiana que van destinados a El Chapo son identificados con etiquetas de marcas conocidas como Lacoste y Apple, y  de “Made in Colombia”.

    Rutas de los negocios de El Chapo desde Colombia

    Rutas de los negocios de El Chapo desde Colombia
    Joaquín “El Chapo” Guzmán, el narcotraficante más buscado del mundo, está en capacidad de introducir al mercado ilegal de las drogas cerca de 100 toneladas anuales de cocaína, y sus principales socios son varios de los altos jefes guerrilleros de las FARC y otras organizaciones mafiosas colombianas. (Publicado viernes 31 de julio de 2015)

    Las FARC tienen su propia agencia de cobro y de blanqueo de dinero, lo que constituye otro de los eslabones en la cadena criminal.

    Un kilogramo de cocaína puesto en Guatemala cuesta  unos $10,000 dólares. Sin embargo, si se coloca en puertos como Manzanillo, en estado de Colima, y Lázaro Cardenas, en el estado de Michoacán, ya el precio sube a $13,000 dólares.

    Como la mayoría de este tráfico se mueve en lanchas rápidas en alta mar, Sinaloa tiene una tarifa de $40,000 dólares por cada lancha que sale de jurisdicción de las FARC. Cada embarcación carga unos 600 kilos de cocaína.

    “Las FARC continúan en la producción de cocaína y El Chapo es el encargado de la distribución de esa cocaína, no solo en Estados Unidos, sino también en Europa y Africa”, observó Félix Jiménez, ex agente de la DEA.  “Aquí la producción de cocaína de Colombia está en manos de las FARC, aquí no hay otro competidor. Ellos son los principales productores de las toneladas de cocaína de Colombia”.

    La otra ruta utilizada por el cartel de Sinaloa para el tráfico de la cocaína es la que controla el llamado "Clan Usuga", conocido también como los "urabeños". Su cabecilla es un hombre con el alias de "Megateo". La droga sale de las selvas colombianas hacia El Catatumbo, en la frontera con Venezuela, y de ahí a puertos venezolanos, donde se embarca hacia Sinaloa con el objetivo de trasladarla luego a Estados Unidos.

    Solo en lo que  va de este año, la Policía colombiana ha confiscado 24 toneladas de cocaína que eran parte del cargamento criminal de El Chapo. Los agentes encubiertos de Estados Unidos y Colombia le están siguiendo los pasos a sus emisarios, que se están reuniendo con mafiosos colombianos buscando ocultar al gran capo de la droga y mantener el negocio criminal del tráfico de cocaína.

    El líder del cártel de Sinaloa, de 58 años, se escapó del penal de máxima seguridad de El Altiplano por un túnel de 1,500 metros, el pasado 11 de julio, y  es actualmente objeto de una caceria internacional para devolverlo a la prisión. Estados Unidos ha ofrecido una recompensa de $5 millones para su captura.

    Este viernes, la defensa del narcotraficante fugitivo presentó una demanda de amparo contra cualquier orden de detención con fines de extradición.El Distrito Federal desechó la demanda y le concedió una suspensión para que, en caso de ser capturado, no sea entregado a las autoridades estadounidenses mientras no se resuelva el juicio de extradición.