Tengo "Acción Diferida" y... ¿Licencia de conducir?

De la pluma de Eduardo Carrasco, una breve explicación de cómo funciona el complejo marco legal entre los estados y el nuevo programa vigente desde el pasado 15 de agosto.

Tengo "Acción Diferida" y... ¿Licencia de conducir?
Crédito: Shutterstock
Por Eduardo Carrasco 23 de julio de 2014

Desde que el gobierno puso en funcionamiento la "Acción Diferida" y comenzó a aceptar solicitudes, muchos se preguntan si los beneficiarios del programa serán elegibles para obtener una licencia de conducir del estado. Hasta este momento la respuesta es: depende.
Cada estado tiene sus propias leyes para la emisión de licencias de conducir, y los solicitantes generalmente tienen que mostrar prueba de edad y residencia en el estado.


En la actualidad, todos los estados, excepto dos (Nuevo México y Washington) también exigen la prueba de estatus migratorio legal, ya sea, mostrando documentos de inmigración o indirectamente por tener una tarjeta de Seguro Social. Las leyes estatales suelen exigir una lista de documentos para probar el estatus legal.
La pregunta ahora es si con la Acción Diferida se cumplen con los requisitos de esos Estados, para obtener una licencia de conducir. Lo cierto es que la Acción Diferida en sí no ofrece estatus migratorio, es una medida temporal que evita su deportación y los beneficiarios del programa no recibirán un documento por la Acción Diferida. Pero, si califican, recibirán un documento de autorización de empleo (EAD) y también recibirá un Número de Seguro Social (SSN). Según la ley del Estado, un número de seguro social puede ser suficiente para calificar para una licencia de conducir, suponiendo que el solicitante ha cumplido con todos los demás requisitos. Sin embargo, en algunos estados esto puede no estar muy claro.
En Arizona, como era de esperarse, el mismo día en que miles de estudiantes indocumentados comenzaron sus trámites para suspender la deportación, la gobernadora republicana Jan Brewer, emitió una orden ejecutiva para prohibir que se les concedan licencias de conducir.
Brewer argumenta que la "Acción Diferida" no confiere estatus legal a los estudiantes indocumentados y por lo tanto, éstos no pueden recibir licencias de conducir.
El gobernador republicano de Nebraska, Dave Heineman, por su parte, dijo el sábado pasado que estos estudiantes no son "ciudadanos legales", por lo que tampoco podrán obtener licencias.
En California, por el contrario, un permiso de trabajo y un documento que certifique la "Acción Diferida" serían suficientes para que éstos accedan a una licencia de conducir o incluso a matrículas universitarias a precios para residentes del estado.
Curiosamente, en el 2005, el Congreso aprobó la Ley REAL ID, que tiene por objeto regular la emisión estatal de licencias de conducir. Bajo ésta ley, las licencias de conducir en los Estados Unidos no serán aceptadas para fines de identificación federal a menos que se cumplan con una amplia gama de requisitos. Entre estos requisitos, la ley especifica que los no ciudadanos si son elegibles para una licencia. Hasta la fecha, la Ley REAL ID no se ha aplicado plenamente, y no está claro si es que alguna vez lo será. Cerca de 20 estados han aprobado leyes que rechazan el REAL ID y se niegan a ponerlo en práctica.
Por lo tanto, el hecho de que el Congreso haya reconocido que los beneficiarios de la "Acción Diferida" serían elegibles para una licencia, como lo estipula el REAL ID, presenta un caso bastante sólido para que los beneficiarios del nuevo programa de "Acción Diferida" puedan ser elegibles para licencias emitidas por el Estado.
Ser capaz de conducir es esencial para muchas personas que viven y trabajan en los EE.UU., especialmente en las zonas donde el transporte público no es fácilmente disponible.


No tendría ningún sentido decirle a los jóvenes que reciben la "Acción Diferida" que se puede trabajar, pero que no tienen como trabajar. Los requisitos de elegibilidad para licencias de conducir sin embargo están determinadas por cada estado y, por desgracia, algunos funcionarios estatales no tienen una clara comprensión de las complejidades de la ley de inmigración.
Esto, sin embargo, también ofrece una oportunidad para educar a las agencias estatales sobre este importante aspecto del programa de "Acción Diferida".


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