Reina optimismo ante la reforma

A diferencia de otros esfuerzos similares, en esta ocasión esperan que el proyecto se convierta en ley.

Reina optimismo ante la reforma
Por AP / TELEMUNDO LOCAL 1 de septiembre de 2014

WASHINGTON - Los ocho senadores de ambos partidos se mostraron este jueves optimistas de que su proyecto de ley para reforma migratoria sea aprobado por el Senado, la cámara baja y el presidente Barack Obama.


El demócrata Chuck Schumer señaló que el proyecto de ley "tiene cosas del agrado para todos, otras cosas que no le gustan a cada uno. Pero cuando las juntas, la gran mayoría de personas a ambos lados del espectro político (verá que) hay más cosas que agradan que desagradan. Por eso creo que triunfaremos".


Los cuatro republicanos y cuatro demócratas admitieron que su propuesta no es perfecta y que están conscientes de que sufrirá modificaciones durante el proceso legislativo, pero dijeron que se mantendrán unidos para rechazar enmiendas que busquen el fracaso.


"Lucharé por este proyecto de ley. Si lo quieres anular, vamos a tener una conversación"; anunció el senador republicano Lindsay Graham.


El proyecto buscaría reforzar la seguridad en las fronteras, permitiría el ingreso de nuevos trabajadores al país -siempre y cuando los empleadores verifiquen que se encuentran legalmente en Estados Unidos- y daría una opción para que los 11 millones de personas que ya están en territorio estadounidense sin autorización puedan obtener su ciudadanía.


Los inmigrantes sin papeles que hayan fijado residencia en Estados Unidos antes del 31 de marzo del 2011, que aún permanezcan en ese país y que cumplan con otros requisitos legales, podrán obtener un estatus legal provisional una vez que la Secretaría de Seguridad Nacional certifique al Congreso un aumento en la seguridad fronteriza, y optar a la residencia permanente 10 años más tarde, según la propuesta.


El apoyo al proyecto ya está siendo puesto a prueba a medida que los conservadores expresan cada vez más su oposición.


El representante republicano Lamar Smith se pronunció por segundo día consecutivo en contra la iniciativa, al argumentar en un comunicado que el proyecto de ley del Senado "significa una 'amnistía ampliada' porque los inmigrantes ilegales son perdonados y además se les permite naturalizarse. La definición de amnistía claramente se aplica al proyecto de ley del Senado".


Al cabo de 10 años con el estatus legal provisional, los beneficiarios podrán optar a la residencia permanente si mantuvieron su residencia en Estados Unidos, pagaron impuestos, trabajaron con regularidad en Estados Unidos, demostraron poseer conocimientos de inglés y de la sociedad estadounidense, y pagaron otra multa de 1,000 dólares.


Al otro lado del espectro, organizaciones activistas han criticado el proyecto de ley porque consideran que 10 años es una espera muy prolongada.


El senador demócrata Bob Menéndez defendió la opción a la naturalización, y lo describió como "una senda larga, pero que se puede realizar".


Los senadores celebraron 24 reuniones a puertas cerradas durante tres meses para redactar un proyecto de ley de más de 800 páginas, el intento más ambicioso de reformar el sistema migratorio desde 2007.


El senador republicano John McCain señaló que su partido está interesado en una reforma migratoria para mejorar su imagen ante la comunidad hispana, que votó mayoritariamente a favor de reelegir a Obama en noviembre.


"Los republicanos necesitamos competir por los hispanos. Este proyecto de ley no nos generará un solo voto, pero nos pondrá en un nivel donde podremos competir", indicó.


Las audiencias que el comité judicial del Senado celebrará el viernes y lunes iniciarán un intenso debate.


Schumer señaló que los ocho senadores esperan que el comité judicial someta a votación el proyecto de ley la primera semana de mayo, y que el presidente del Senado -el demócrata Harry Reid- lleve la legislación al pleno de la cámara antes de junio.


El grupo de ocho senadores lo completan los republicanos Marco Rubio y Jeff Flake, y los demócratas Dick Durbin y Michael Bennet.


Otro grupo bipartidista prepara un proyecto de ley similar en la cámara baja, controlada por republicanos reacios a ofrecer la naturalización a personas que han incumplido leyes estadounidenses.


Obama ha expresado su expectativa de que el proceso legislativo culmine durante el primer semestre de 2013.