Exigen debate pro reforma

Una coalición de hispanos cansados de tantas promesas, exigen a los candidatos un debate en la plataforma política nacional.

Exigen debate pro reforma
Por AP 2 de agosto de 2014

MIAMI - El mensaje es claro: los latinos de Estados Unidos están cansados de promesas incumplidas y ante la realización de las convenciones de los partidos Republicano y Demócrata exigen que la plataforma política nacional incluya una reforma integral de inmigración.


"Les estamos diciendo (a los candidatos a la presidencia) que ya basta de tantos ataques y violaciones a los derechos civiles, humanos y laborales de los latinos", dijo Héctor Sánchez, presidente de La Agenda Nacional de Liderazgo Hispano una asociación de 31 organizaciones hispanas de derechos civiles y política pública de todo el país.


"Ya basta de todas estas leyes antiinmigrantes que les están volviendo la vida imposible a nuestros inmigrantes. Ya basta de tratarnos como ciudadanos de segunda cuando somos parte central del futuro de este país", expresó Sánchez en una entrevista telefónica con The Associated Press.


La advertencia llegó acompañada de una agenda con 40 páginas de propuestas de cambios, metas y mejoras para implementar en el terreno ejecutivo, legislativo y judicial.


La NHLA, creada en 1991 como una asociación no partidista de organizaciones y líderes hispanos de todo el país, planea presentar su Agenda de Política Pública 2012 a Mitt Romney en el marco de la Convención Nacional Republicana que comienza el lunes en Tampa, Florida.


Asimismo se la presentarán al presidente Barack Obama cuando se realice la Convención Nacional Demócrata a partir del 2 de septiembre en Charlotte, Carolina del Norte.


Ambos partidos divulgarán en las convenciones las plataformas políticas de los próximos cuatro años y que incluyen temas de inmigración, acceso al cuidado de la salud, educación y economía, entre otros.


"Si en realidad están comprometidos con la comunidad latina, que adopten la agenda", dijo Sánchez. Afirmó que el voto latino podría definir la elección presidencial.


"Deben tener responsabilidad más seria que sólo palabras y promesas", consideró el presidente de la asociación hispana refiriéndose a Obama, Romney y sus respectivos partidos políticos.


Con más de 50 millones de personas, la población hispana de Estados Unidos es la de mayor crecimiento en el país.


De acuerdo con organizaciones no gubernamentales, al menos 12 millones de hispanos estarían en condiciones de votar en las elecciones presidenciales de noviembre, tres millones más que en los comicios generales del 2008.


Los mensajes de correo electrónico que la AP envió a las campañas políticas de Romney y Obama no fueron respondidos.


Entre las organizaciones que integran la NHLA figuran la Asociación Hispana de Universidades, la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos, el Consejo Nacional de La Raza, el Instituto Nacional para Política Pública y la Cámara de Comercio Hispana de Estados Unidos.


La agenda asegura que para garantizar una educación de calidad para los latinos serían necesarios "importantes cambios" en la implementación de las políticas estatales y federal.


Entre una docena de recomendaciones educativas, destaca la "promulgación del Dream Act, en parte, para permitir que los estudiantes indocumentados califiquen para ayuda financiera federal".


El Dream Act también "ofrecería a los estudiantes indocumentados un camino para lograr la legalización y luego la ciudadanía (estadounidense)", señaló la agenda.


El Dream Act allanaría un camino a la ciudadanía a los hijos de inmigrantes que viven en Estados Unidos sin permiso legal en caso de que terminen sus estudios universitarios. El proyecto recibió la aprobación de la cámara baja en diciembre de 2010, pero no obtuvo los votos necesarios en el Senado.


Recientemente el gobierno de Obama anunció una serie de medidas para suspender temporalmente las deportaciones de algunos jóvenes que fueron traídos por sus padres cuando eran niños de manera irregular. Quienes cumplen con los requisitos establecidos por el gobierno en la llamada "acción diferida" pueden también recibir un permiso de trabajo de dos años, que puede ser renovado.


La acción diferida "es un gran paso en la dirección correcta, pero es un paso temporal", dijo Sánchez, quien criticó también la política antiinmigrante alentada por algunos estados.


"Nos oponemos a la política de mano dura solamente. No funciona. Se está volviendo imposible para nuestra comunidad llevar una vida normal por la ola antiinmigrante, que crea separación de familia, crímenes de odio", expresó.


Sánchez se refería, entre otras, a las leyes aprobadas en los estados de Arizona y Alabama para combatir la inmigración ilegal, calificadas "de perfil racial" por numerosos grupos defensores de los derechos de los inmigrantes.


La Agenda solicita también que se restrinja la aplicación a nivel estatal y local de leyes de inmigración que "inevitablemente llevan a una persecución racial y tensan innecesariamente las relaciones entre la policía y las comunidades latinas".


las organizaciones impulsan en su texto la promulgación de una reforma integral de inmigración que ofrezca a las personas que ingresaron a Estados Unidos sin autorización "un camino hacia la legalización y la ciudadanía, una familias y permita que los trabajadores ingresen al país con los derechos y protecciones que salvaguardan a la fuerza laboral".


La reforma migratoria fue una de las promesas que formuló Obama a la comunidad latina en su campaña del 2008 para llegar a la presidencia. Es uno de los puntos que la comunidad latina le reclama como promesa incumplida.


Romney, quien es asesorado en temas de inmigración por Kris Kobach, el arquitecto de las leyes antiinmigración de Arizona y Alabama, ha calificado al "dream act" como una "limosna" y ha rechazado la idea de una reforma migratoria integral.


En cambio, se ha manifestado en favor de ofrecerle tarjetas de residencia a trabajadores educados con doctorados que reúnan las necesidades de los empleadores.


En lo económico, la agenda recomienda terminar con el recorte de impuestos a las personas de más ingresos, poner fin a los subsidios y a los alivios impositivos que gozan algunas empresas, y también con una reducción del presupuesto militar.


Los republicanos han expresado que están a favor de continuar con el alivio impositivo para los sectores de mayores ingresos.