Pareja de inmigrantes cuenta su viacrucis en EEUU

Decisión Migratoria (Publicado lunes 2 de octubre de 2017)

SAN ANTONIO - “Pasamos por 11 países hasta llegar a Estados Unidos”, aseguró Lubmina, una inmigrante cubana.

Pasaron hambre. Llegaron a la frontera de Laredo, Texas; y a pesar de las adversidades en las selvas y lastimaduras en su travesía, dos inmigrantes cubanos aseguraron que ahí donde vivieron el mayor estrago.

“Lo que pasé en la selva de Colombia fue… la prisión es peor que la selva, un frio grandísimo”, dijo Alexis Soto, otro inmigrante cubano, quien fue detenido por seis meses al pedir amparo migratorio bajo la Ley de Ajuste Cubano.

“Cuando hablo a ICE me decían que era el juez, uno me decía una cosa y otro otra y nada, cuando empiezan a pasar los meses y los meses”, agregó Soto.

Lucio Pérez Ortiz ha pasado sus más recientes días con un grillete.

(Publicado miércoles 4 de octubre de 2017)

Él terminó tras las rejas mientras se esclarecía un supuesto delito menor en su país, y el proceso para que se arreglara la situación ante una corte de inmigración – dijo – fue una eternidad.

“Por razón solamente de las políticas, están sufriendo la detención, la deportación, y eso no es correcto”, precisó Jonathan Ryan, abogado y director de RAICES, organización que ayuda a inmigrantes con casos pendientes en las cortes de inmigración.

Ryan destacó que la espera para que se resuelvan casos migratorios en una corte cada vez es más larga.

“Una persona como este señor no debe pasar ni seis meses ni seis horas en un centro de detención; no representa ningún peligro a nadie”, dijo Ryan.

El Departamento de Seguridad Interna cuenta con 334 jueces de inmigración; existen 57 cortes de este tipo y 187 ubicaciones para realizar audiencias en casos de inmigración.

Los casos en espera se han duplicado desde finales del año 2009 al 2016, con un total de 518,545 casos pendientes.

Después de casi medio año esperando en un centro de detención, Soto pudo obtener un amparo pero su caso continúa pendiente.

“Me puse muy mal, me subió muchísimo la presión”, aseguró Lubmina.

“Traumatizado, imagínate. Yo vendí mi casa en Cuba y me quedé sin nada”, agregó Soto.

Según expertos de inmigración, el tiempo de espera también varía dependiendo en qué lugar de Estados Unidos se encuentre.