Política, la Casa Blanca y el Congreso

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Plan republicano contra Obamacare en la cuerda floja

El proyecto fue rechazado por tres senadores partidarios; hubo arrestos en el Congreso.

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    El proyecto tiene sus horas contadas: hubo arrestos tras manifestación en el Congreso. (Published martes 26 de septiembre de 2017)

    Los senadores republicanos de EEUU que promueven el último intento para derogar la reforma sanitaria conocida como Obamacare, Lindsey Graham y Bill Cassidy, anunciaron que someterán a votación su proyecto pese a no contar por el momento con los votos necesarios para aprobarlo.

    El proyecto de ley ha generado no solo oposición dentro del seno del partido mayoritario sino que movilizó a cientos de manifestantes al Congreso. Tras la jornada de protestas del lunes, decenas terminaron arrestados.

    "Vamos a seguir adelante, está bien votar, está bien quedarse corto si lo haces por una idea en la que crees", afirmó Graham el lunes durante un debate en la CNN en el que también participaron Cassidy, la senadora demócrata Amy Klobuchar y el independiente Bernie Sanders.

    Esta declaración de intenciones llegó a las pocas horas de que la senadora republicana Susan Collins anunciase su voto negativo a la propuesta de Graham y Cassidy, el último intento de los republicanos de tumbar Obamacare.

    El voto de Collins era el tercer "no" republicano, después de los de Paul Ryan y John McCain, por lo que a los conservadores ya no les basta con su mayoría de 52 a 48 en la Cámara Alta.

    El liderazgo republicano en el Senado quería votar el proyecto esta semana, con la fecha del 30 de septiembre en mente, pues ese día es el límite para aprovechar una excepción legislativa que le permitiría aprobarla por mayoría simple.

    A partir de octubre, los republicanos necesitarán al menos 60 votos a favor para avanzar con el procedimiento de derogar Obamacare, lejos de su actual mayoría.

    La Oficina no partidista de Presupuesto del Congreso (CBO, en inglés) no ha tenido tiempo para evaluar el impacto económico ni cuáles serían las consecuencias de la nueva reforma, aunque este lunes ya avanzó que "millones de estadounidenses menos" tendrían acceso a la salud.

    Las propuestas anteriores que plantearon los conservadores hubieran supuesto entre 22 y 32 millones de personas sin seguro médico en los próximos diez años, según la CBO.