Pritzker reclama cambios en Cuba y EEUU

    processing...

    BOLETÍN DE NOTICIAS

    EFE
    El encargado de negocios de la Embajada de EEUU en La Habana, Jeffrey DeLaurentis, junto a Perry Pritzker, durante su encuentro con funcionarios cubanos.

    La secretaria de Comercio de Estados Unidos, Penny Pritzker, concluyó este miércoles su primera visita oficial a Cuba, un viaje concebido para "conocer mejor su sistema económico" y potenciar las relaciones comerciales entre ambos países tras el alivio de algunas sanciones que relajan el embargo sobre la isla.

    "Estoy aquí porque tenemos que aprender los unos de los otros. Nosotros queremos entender mejor cómo la economía cubana lidia con las exportaciones, las importaciones y la distribución de bienes a lo largo del país", explicó Pritzker a la prensa en la recién estrenada embajada estadounidense de La Habana.

    Con ese fin, las partes iniciaron en la capital cubana lo que han denominado un "diálogo regulatorio" entre funcionarios de los Departamentos del Tesoro, Comercio y Estado estadounidenses y de varios ministerios y empresas cubanas, para facilitar una implementación más efectiva de la nueva política de Estados Unidos respecto de Cuba tras la flexibilización de algunas sanciones.

    Según la secretaria de Comercio, ese instrumento de intercambio ha sido "muy útil" y funcionarios de ambas partes seguirán manteniendo encuentros, aunque en fechas aún por definir.

    Además de estos contactos, Pritzker mantuvo  este miércoles reuniones bilaterales con varios miembros del Gobierno de Raúl Castro, como el canciller Bruno Rodríguez; el vicepresidente del Consejo de Ministros, Ricardo Cabrisas; y el ministro de Comercio Exterior e Inversión Extranjera, Rodrigo Malmierca.

    En esas reuniones coincidió con las autoridades cubanas en que hay "cierto sentido de urgencia" para lograr construir una relación sólida entre ambos países -inexistente durante 54 años- ya que tanto al presidente Barack Obama como al presidente Castro les queda un número limitado de tiempo en sus respectivos mandatos, que finalizarán en 2016 y 2018, respectivamente.

    "Tenemos mucho que hacer todavía para construir la relación. No es algo tan simple que dependa de la voluntad o instinto de dos presidentes", precisó.

    Pritzker recordó que la principal aspiración de los cubanos es ver el embargo, vigente desde 1962, levantado definitivamente, algo que "también desea el presidente Obama y todo su gabinete ministerial", aunque insistió en que para que eso suceda "tienen que suceder cambios por las dos partes".

    Sobre la posibilidad de que Obama haga uso de nuevo de sus facultades ejecutivas para aliviar más sanciones, la secretaria de Comercio señaló que eso es "decisión del presidente", pero que su departamento trabaja para que se tome esa decisión con toda la información pertinente.

    Pritzker aterrizó ayer en La Habana solo dos semanas después de que el Gobierno estadounidense adoptara nuevas medidas que alivian el embargo económico sobre la isla, al ampliar a sus ciudadanos las facilidades para viajar, hacer negocios, enviar remesas y prestar servicios de telecomunicaciones en Cuba.

    Esas medidas profundizaron la flexibilización de restricciones adoptada el pasado enero, como parte de los acuerdos anunciados el pasado 17 de diciembre para restablecer relaciones diplomáticas.

    Sobre la actual situación económica de la isla, Pritzker destacó que el Gobierno cubano está centrado en facilitar y atraer inversión extranjera directa, algo que a su juicio todavía se enfrenta a retos como el complejo sistema monetario de Cuba, en el que rigen dos monedas, cuya tasa de cambio no se regula en los mercados internacionales de divisas.

    La secretaria de Comercio también subrayó la necesidad de seguir ampliando el sector privado en la isla -que cuenta ya con más de medio millón de trabajadores autónomos- y de dar facilidades a los emprendedores para dinamizar la economía y el consumo.

    La ampliación del sector privado y la captación de inversión extranjera son dos de los pilares en los que se asientan las reformas de Raúl Castro para "actualizar" el modelo socialista de la isla, algo que requiere unos $2,500 millones de dólares anuales.

    Para captar esa inversión foránea la isla ha emprendido dos proyectos estrella: una nueva ley de inversión extranjera, aprobada en marzo de 2014; y la creación de la Zona Especial de Desarrollo del Mariel (ZEDM), única en su tipo en Cuba y que facilita la implantación de empresas extranjeras bajo condiciones fiscales y laborales favorables.

    De hecho, nada más aterrizar el martes en La Habana la secretaria de Comercio realizó un recorrido por la ZEDM, un proyecto todavía en construcción de un puerto mercante y un gran centro empresarial, el único lugar de la isla comunista donde se podrán asentar firmas foráneas sin asociarse con compañías cubanas estatales, que en el resto de los casos siempre ostentan al menos el 51 % del capital.

    Pritzker es el segundo miembro del gabinete ministerial del presidente Barack Obama que viaja a la isla desde el 17 de diciembre; después del realizado en agosto por el secretario de Estado, John Kerry, para la ceremonia de la reapertura de la embajada estadounidense en La Habana.