Propuestas sobre Cuba se enfrentan en el Senado

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    EFE
    Un proyecto legislativo beneficiaría las operaciones de compañías de telecomunicaciones que buscan negocios en Cuba.

    Dos proyectos legislativos reactivaron este martes las pugnas políticas sobre Cuba en el Senado de Estados Unidos, con iniciativas encaminadas tanto a facilitar las operaciones telefónicas y de internet como a exigirle pagos por demandas legales al régimen de Raúl Castro.

    Ambas propuestas marcaron un terreno para inminentes batallas sobre la nueva política hacia Cuba a menos de 48 horas de comenzar en Washington la cuarta ronda de negociaciones bilaterales, con la voluntad de dar pasos favorables al restablecimiento de relaciones diplomáticas y a la apertura de embajadas en ambos países.

    En el espíritu de la apertura económica hacia la isla cuatro senadores propusieron un proyecto de ley que permitiría a las empresas de telecomunicaciones e internet de Estados Unidos operar en Cuba.

    La iniciativa bipartidista, titulada "Ley de Progreso Digital y de las Telecomunicaciones en Cuba" (Cuba DATA, en inglés), levantaría las actuales barreras para que empresas como Verizon y AT&T puedan operar libremente en la isla.

    Los cuatro senadores que presentaron el proyecto son los demócratas Tom Udall  (Nuevo México) y Dick Durbin (Illinois) y los republicanos Jeff Flake (Arizona) y Mike Enzi (Wyoming).

    Mientras, otros dos de sus colegas republicanos se situaron en la senda opuesta, tratando de poner obstáculos al proceso de normalización entre Washington y La Habana.

    El precandidato presidencial por el Partido Republicano, el cubanoamericano Marco Rubio, y David Vitter, (Louisiana) dieron a conocer una propuesta para exigir que Cuba "haga frente a las demandas legales pendientes y a los créditos pendientes de pago" que tiene pendientes con Estados Unidos antes de permitir más flexibilizaciones para los viajes y el comercio con la isla.

    Denominada como Ley Cubana de Liquidación de Reclamaciones de Estados Unidos, Rujbio y  Vitter buscan que La Habana pague su deuda con ciudadanos estadounidenses, a quienes según los cálculos registrados, asciende entre  7.000 y 8.000 millones de dólares.

    Se trata de compañías y ciudadanos estadounidenses que fueron expropiados tras el triunfo de la revolución de Fidel Castro en 1959, considerado como el mayor decomiso de activos sin indemnización por un gobierno extranjero en la historia de Estados Unidos.

    Ambos senadores coinciden en que las provisiones legales del embargo  requieren que el presidente de Estados Unidos haga estas reclamaciones, pero señalan que " Barack Obama ha ignorado este requisito clave durante las últimas negociaciones con Cuba".

    "Muchas familias y entidades en Estados Unidos y en todo el mundo se merecen una justa compensación por las propiedades que el régimen de Castro les arrebató y con las que ha estado haciendo dinero a costa de reprimir al pueblo cubano", manifestó Rubio.

    El senador cubanoamericano agregó que el presidente Obama y cualquier presidente futuro deberían obligar al régimen de Castro a pagar a las personas que robaron antes de que se levanten las restricciones de viaje y comercio.

    "Asegurar que estos reclamos legales se llevan a cabo y responden por ellos es una necesidad para las familias y las empresas estadounidenses cuyas propiedades fueron incautadas", expresó Vitter. "Necesitamos un plan a largo plazo para garantizar que las reclamaciones de estas familias son devueltas de una vez por todas".

    El tema de las compensaciones a ciudadanos estadounidenses es uno de los puntos álgidos para restablecer relaciones diplomáticas plenas.

    Este jueves, representantes de Cuba y EEUU abren en Washington una nueva ronda de negociaciones.