Exigen mano dura contra el abuso policial en NY

Exigen mano dura contra el abuso policial en NY

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    NUEVA YORK - Familiares de 18 víctimas de brutalidad policial en Nueva York pidieron al gobernador Andrew Cuomo la creación del cargo permanente de fiscal especial independiente para que investigue las muertes ocurridas a manos de un uniformado.

    El grupo inició una campaña con ese propósito y el primer paso fue enviar una carta a Cuomo en la que pide que promulgue "inmediatamente" una orden ejecutiva creando el puesto del fiscal que investigue y presente cargos contra los policías.

    También piden una reunión con el gobernador a más tardar el próximo 24 de marzo para discutir todo lo relacionado con su petición.

    "Las familias queremos tener una reunión con él", dijo la activista Loyda Colón, portavoz del Justice Committe, designada como enlace entre los familiares y la oficina del Gobernador.
    Destacó que sólo el policía acusado de la muerte por asfixia de Anthony Báez en 1994 en El Bronx cumplió cárcel "y fue por violar sus derechos civiles", no por homicidio.

    "Perder un hijo, hermano o esposo por violencia policiaca es horrible", indica la carta y agrega que esa pérdida se agrava cuando el sistema falla en proveer justicia o rendir cuentas por su responsabilidad en las muertes de neoyorquinos.

    "Un fiscal especial pudo haber ayudado a nuestras familias y puede ayudar a innumerables familias en el futuro", agrega la misiva, firmada por veinte familiares de las 18 víctimas, encabezadas por Constance y Franclot Malcolm, padres de Ramarley Graham, asesinado el 2 de febrero de 2012.

    El joven de 18 años fue perseguido por varios policías hasta el baño de su casa en El Bronx donde el oficial Richard Haste le disparó frente a su abuela y hermano de seis años.

    "Los policías entraron ilegalmente a nuestra casa y mataron a nuestro hijo a sangre fría. Todavía ninguno de ellos ha rendido cuentas", señalaron en el comunicado de prensa los Malcolm, que han pedido la intervención del Departamento de Justicia.

    Entre la lista de peticionarios está además Gwen Carr, madre de Eric Garner, quien murió por una prohibida llave de estrangulamiento a manos del policía David Pantaleo el pasado 17 de julio, a quien un gran jurado decidió no presentar cargos, lo que llevó a multitudinarias protestas en Nueva York y otros estados.

    También Kadiatou Diallo, madre del emigrante de Guinea Amadou Diallo, asesinado de 19 disparos en febrero de 1999 que le hicieron cuatro agentes o Iris Báez, cuyo hijo Anthony, de 19 años, murió también por asfixia, un año después de que se prohibiera la llave de estrangulamiento, en uno de los casos más sonados en Nueva York, el 22 de diciembre de 1994.

    El policía Francis Livoti fue exonerado por un juez, pero cumplió siete años de cárcel cuando la viuda de Baéz acudió al foro federal reclamando violación de los derechos civiles de su marido.

    "Exijo por otras madres", dijo por su parte Margarita Rosario, cuyo hijo Anthony, y su sobrino Hilton Vega murieron el 12 de enero de 1995 en un apartamento de El Bronx.

    "Queremos un fiscal especial para que investigue cuando ocurran estos casos, que no dejen al fiscal, la policía y el médico forense encubrirlos", argumentó Rosario.

    En la carta, los familiares señalan además al gobernador que en los 18 casos de sus familiares, los fiscales del distrito han fallado "en lograr justicia o responsabilidades" y que incluso eso ha ocurrido en casos en que hay vídeo, como el de Eric Garner.