Kim Jong-un estrena el año con visita a orfanato

Kim Jong-un estrena el año con visita a orfanato

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    EFE

    SEUL, (Corea del Sur) - La agencia de noticias norcoreana KCNA informó que el líder supremo, Kim Jong-un, visitó un orfanato el día de Año Nuevo acompañado por su hermana, Kim Yo-jong, que ha adquirido en las últimas semanas una creciente notoriedad pública en el seno del hermético régimen.

    Kim "visitó el Orfanato y Hogar para Recién Nacidos de Pyongyang el 1 de enero para dar su bendición de Año Nuevo a los niños", explicó KCNA en su nota.

    El texto detalló que entre los oficiales que le acompañaron en su visita se encuentra Kim Yo-jong.

    La hermana menor del líder norcoreano ha ganado notoriedad desde que su cargo oficial como subdirectora del Partido de los Trabajadores se hizo público a finales de noviembre.

    El pasado 30 de diciembre, cuando se cumplieron tres años del nombramiento de Kim Jong-un como líder supremo del Ejército Popular de Corea, los medios estatales anunciaron por primera vez que Yo-jong acompañó a su hermano en una inspección a una unidad militar.

    Yo-jong, cuya edad sitúan muchos expertos en torno a los 27 años, es la tercera hija del fallecido líder norcoreano Kim Jong-il y su tercera consorte, Ko Yong-hui, una exbailarina nacida en Japón de padres coreanos que falleció en 2004.

    De esta relación nacieron también en torno a 1981 Kim Yong-chul y, entre 1983 y 1984, el actual líder norcoreano, Kim Jong-un, que además tiene una hermanastra (Kim Sul-song, de 40 años) y un hermanastro (Kim Jong-nam, de 43 años), que vive desde hace años fuera de Corea del Norte.

    Ninguno de ellos a excepción de Yo-jong parecen ostentar un cargo de semejante importancia en la opaca y misteriosa maquinaria del régimen norcoreano.

    Por otra parte, la nota de KCNA explicó que la visita al orfanato se produjo justo después de que Kim Jong-un pronunciara su discurso de Año Nuevo en el que se mostró dispuesto a celebrar una cumbre con la presidenta surcoreana, Park Geun-hye, siempre que el clima diplomático sea propicio.

    Seúl ha valorado el inusual gesto como "significativo", aunque también se ha mostrado cauteloso.

    Los expertos creen que es un buen inicio para que los dos países, que permanecen en guerra desde los años cincuenta, logren acercar posturas este año, aunque advierte de la necesidad de limar las severas diferencias entre Seúl y Pyongyang si se quieren lograr avances significativos.