Aumentan homicidios en Baja California

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    Archivo Getty Images

    MÉXICO- Lejos de su imagen bucólica de concurrido destino turístico, la península mexicana de Baja California se ha convertido en un campo de batalla, con decenas de asesinatos en una lucha de poder tras la detención del capo de la droga Joaquín "El Chapo" Guzmán hace casi un año.

    El derramamiento de sangre se ha concentrado en La Paz, la capital del estado de Baja California Sur. En los últimos hechos violentos, dos hombres atados, amordazados y con señales de haber sido torturados fueron arrojados a las calles de un exclusivo vecindario el domingo, y otra persona fue hallada muerta el martes.

    El diario local El Sudcaliforniano, que publica el creciente número de muertes en cada titular de sus noticias sobre violencia, ha reportado 46 homicidios en y alrededor de la ciudad en lo que va de año. La cifra no incluye a la posible víctima de un tiroteo en una vereda de La Paz el martes. El recuento federal hasta octubre incluía 48 asesinados en todo el estado.

    El estado de Baja California Sur es muy popular por sus playas y complejos hoteleros de Los Cabos que atraen a miles de turistas estadounidenses. Pero desde el año pasado sufre un nivel de violencia relacionada con el narcotráfico nunca visto hasta ahora.

    Lucha por el poder

    Muchos de los casos son asesinatos de tipo mafioso, con las víctimas atadas, estranguladas o quemadas dentro de un coche. Las autoridades mexicanas dicen que esto es el resultado de una lucha por el control del tráfico de drogas tras el arresto de Guzmán el pasado febrero y otras detenciones de alto perfil en la cúpula del poderoso cártel local de Sinaloa en el último año.

    Un agente de policía, que no pudo ser vitado por su nombre por razones de seguridad, dijo a la Associated Press en octubre que facciones criminales estaban compitiendo por el poder. "Parece que siguen trabajando en cómo va a encajar todo esto", dijo.

    No está claro por qué la guerra entre las facciones del cártel de Sinaloa, llamado así por el estado de la costa del Pacífico donde se fundó, ha saltado del golfo de California a Baja California Sur.

    Pero la organización delictiva combatió durante mucho tiempo a la otrora ponderosa banda de Arellano Félix por el control de las rutas entre Baja y Estados Unidos y se considera ampliamente que tiene el control del territorio.

    Algunas de las mayores plantaciones de marihuana de Sinaloa y sus centros de almacenamiento se han localizado en el estado de Baja California Norte, cerca de la frontera con Estados Unidos, bajo la cual el cártel ha construido túneles subterráneos para el contrabando.

    Una nueva generación

    El agente de la policía dijo que había una nueva generación que estaba dando un paso adelante, en la que están incluidos los hijos de Guzmán y del jefe de Sinaloa Ismael "El Mayo" Zambada.

    A principios de este mes, las autoridades mexicanas arrestaron a uno de los hijos de Zambada, Ismael Zambada Imperial, apodado "El Mayito Gordo", en el estado de Sinaloa. José Rodrigo Arechiga Gamboa, uno de los principales sicarios del cártel de Sinaloa conocido como "El Chino Antrax", fue arrestado en Holanda en diciembre y extraditado después a Estados Unidos.

    Solo unos días antes, las fuerzas de seguridad mexicanas asesinaron a otro peso pesado de la organización criminal de Sinaloa, Gonzalo Inzunza Inzunza, alias "Macho Prieto", durante una balacera.

    Resurge la volencia

    La aparición de la violencia relacionada con el narcotráfico ha sorprendido en un estado que sigue intentando atraer a turistas extranjeros. Su tranquilidad conquistó incluso a los propios capos de la droga. En 2012, la policía federal perdió la pista a Guzmán en una mansión de la costa en Los Cabos.

    En 2010, la policía federal había arrestado a Teodoro García Simental, un alto cargo del cártel de Tijuana conocido como "El Teo", en su casa en La Paz.

    El año pasado, Francisco Rafael Arellano Félix, el hermano mayor de los fundadores de ese clan, fue baleado en Los Cabos por un pistolero disfrazado de payaso y en 2006, otro de sus hermanos, Francisco Javier, fue arrestado por la Guardia Costera de Estados Unidos en un barco de pesca en aguas internacionales a la altura de la costa de Baja.

    Según las estadísticas del gobierno de México, en todo el estado se registraron 56 asesinatos en 2013, su mayor cifra en 16 años. Pero este año va camino de superar esa marca. Solo en octubre, 13 personas fueron asesinadas, la tasa más alta en un mes desde diciembre de 1997.