Andrew Hanen, la piedra en el zapato de Obama

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    HOUSTON – Andrew Hanen puede ser el nombre más popular del momento en los Estados Unidos.

    El juez federal del Distrito Sur de Texas le propinó un golpe severo al decreto presidencial firmado por el presidente Obama en noviembre pasado sobre el tema de inmigración, al conceder una acción preliminar que paraliza, temporalmente, las medidas que buscaban otorgar beneficios, al menos, a cinco millones de personas con situación legal irregular en el país.

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    Hanen se ha caracterizado por sus posiciones estrictas frente al cumplimiento de las actuales leyes de inmigración. Y esta no es la primera vez que se enfrenta al gobierno del presidente Obama.

    En diciembre de 2013 emitió un fallo en el que criticó fuertemente al Departamento de Seguridad Nacional (DHS por sus siglas en inglés) al permitir la liberación de un menor de edad traído desde El Salvador de manera ilegal y al no arrestar a su madre que vive en el estado de Virginia.

    “El DHS completó la conspiración criminal, en lugar de hacer cumplir las leyes de los Estados Unidos al entregar el menor de edad a la custodia de una persona que vive ilegalmente en el país”, conceptuó en su momento.

    Hanen fue postulado en enero de 2002 por el entonces presidente George W. Bush y fue confirmado un par de meses después por una abrumadora mayoría en el Senado en Washington de 97-0.

    Los lazos de Hanen con la familia Bush, sin embargo, se extienden en el pasado. En 1992, el expresidente Bush padre lo había postulado para la misma posición, pero en su momento la decisión fue aplazada por el Congreso.

    Hanen, nacido en Illinois, pero criado en Waco (Texas), se graduó con honores en 1978 como juris doctor de Baylor University y practicó el derecho en una oficina privada hasta 1993.

    El juez, por lo visto, seguirá dando la batalla contra toda medida que –en su concepto- viole las normas de inmigración y seguirá siendo una de las piedras más duras en el zapato para el presidente Obama.