Violencia en América Latina

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    AFP
    Supuestos miembros de una pandilla criminal son presentados por la policía en San Salvador en febrero. El Salvador es el país más violento del mundo, según un informe divulgado en base a datos de 2009.

    GINEBRA - Seis de los 14 países más violentos del mundo están en América Latina, reveló la segunda edición del informe "Carga mundial de la violencia armada" publicado el jueves por la secretaría de la Declaración de Ginebra sobre Violencia Armada y Desarrollo, una iniciativa diplomática lanzada en 2008.

    "Un cuarto de todas las muertes violentas se produjeron en sólo 14 países", señala el informe sobre la violencia armada y el desarrollo cuya primera edición no disponía de estadísticas por países.

    Seis de esos países están en América Latina: El Salvador, Honduras, Colombia, Venezuela, Guatemala y Belice. En estos países los grupos armados, a menudo vinculados al tráfico de droga, provocan estragos, según un informe presentado el jueves pero cuyas estadísticas son de 2009.

    Esto prueba que "la mayoría de los países afectados por las muertes violentas no están en guerra", según Keith Krause, profesor del Instituto de Altos Estudios Internacionales y de Desarrollo de Ginebra que participó en la elaboración del documento.

    Irak, Jamaica, Sudáfrica, Sri Lanka, Lesoto, República Centroafricana, Sudán y República Democrática del Congo completan la lista de los 14 países más violentos.

    El Salvador es el país más violento del mundo con más de 60 muertes por 100.000 habitantes. Entre 2004 y 2009, proporcionalmente murieron más personas de forma violenta en El Salvador que en Irak, este último país que figura en el segundo lugar de los países más violentos del mundo, seguido por Jamaica.

    Según el informe, 526.000 personas mueren de manera violenta cada año en el mundo, pero sólo 55.000 de ellas perdieron la vida en el marco de un conflicto o debido al terrorismo, según el informe. Por otra parte unas 200.000 personas murieron en las zonas de conflicto por causas indirectas como la malnutrición o enfermedades evitables.