FILADELFIA.- Las carreteras se dilatan, las aguas del lago Míchigan están inusualmente calientes para esta época del año e incluso un descarrilamiento menor de un tren en las afueras de Washington fue atribuido al calor, que se intensificó el sábado en gran parte del país y ha dejado 30 muertos.
Los termómetros marcarían al menos 37.7 grados centígrados (100 Fahrenheit) en Filadelfia, según los pronósticos, en tanto que fueron emitidas advertencias de temperaturas excesivamente altas para varios estados en el centro norte del país, tras varios días de calor sofocante, a la par de fuertes tormentas que dejaron sin electricidad algunas zonas desde Míchigan hasta la costa este.
Muchos estadounidenses se lanzaron al agua de piscinas y fuentes. Otros prefirieron ir al cine o meterse al tren subterráneo, sólo para tener aire acondicionado.
El fenómeno climático más notable fue la fuerte tormenta que ocurrió de súbito el pasado fin de semana y que dejó lluvias en la región del Atlántico, donde miles continuaban sin electricidad una semana después.
Cuando menos 30 muertes de personas fueron atribuidas al calor y otras más al mal tiempo, o una combinación de ambos climas. Cientos de miles de personas continuaban el sábado sin energía eléctrica, principalmente en Virginia Occidental, Ohio y Míchigan.