Siguen deteniendo disidentes

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    LA HABANA - Un grupo opositor cubano denunció la detención de al menos 25 disidentes durante una "ola represiva" desatada este lunes por el Gobierno en la provincia de Santiago de Cuba (este) y señaló que no hay noticias de ellos 24 horas después. Según un comunicado divulgado en La Habana por la Comisión Cubana de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional (CCDHRN), la policía política y "otros cuerpos represivos del régimen" arrestaron a "opositores pacíficos" en algunos casos con "violencia", en las localidades de Palma Soriano, Palmarito de Cauto y Santiago de Cuba. Entre los detenidos se encuentra el exprisionero de conciencia del "Grupo de los 75" José Daniel Ferrer y su esposa Belkis Cantillo, líder de las Damas de Blanco en Santiago, precisa la nota del portavoz de la CCDHRN, Elizardo Sánchez. Como miembro del "Grupo de los 75", Ferrer fue liberado en marzo pasado bajo la figura de "licencia extra penal" y estuvo entre los doce opositores de ese colectivo que se negaron a viajar a España como condición para salir de prisión. En los últimos meses Ferrer ha sido detenido por espacios cortos de tiempo en otras ocasiones y puesto en libertad sin cargos en La Habana y en Santiago de Cuba, la provincia donde reside, unos 900 kilómetros al este de la capital cubana. De acuerdo con el informe de la CCDHRN, algunas viviendas de los arrestados "fueron allanadas" y las autoridades sacaron de ellas materiales como "equipos de oficina, libros y otras publicaciones y diversos artículos de propiedad familiar". "Los detenidos son miembros de varias organizaciones opositoras pero la gran mayoría son miembros de la Unión Patriótica de Cuba, cuyo Coordinador es José Daniel Ferrer García", apunta. Además, la nota señala que 24 horas después se desconoce todavía el paradero de los disidentes detenidos. Los teléfono de Ferrer y de su esposa están sin servicio por lo que Efe no los pudo contactar. La semana pasada la CCDHRN acusó al Gobierno de detener a más de 150 personas y de desconectar los teléfonos de activistas durante la visita del papa Benedicto XVI a Cuba. El Gobierno cubano considera a los disidentes contrarrevolucionarios y mercenarios al servicio de Estados Unidos.