Cuba: ¿reforma migratoria?

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    LA HABANA - Se espera que Raúl Castro anuncie el día antes de la nochebuena una reforma migratoria, que erradicaría los molestos permisos de salida y entrada al país, así como la figura de “emigrante definitivo”, que están vigentes desde hace más de 50 años. Castro adelantó el 1 de agosto que se “avanza en la reformulación y elaboración” de la política migratoria, para acabar con restricciones que perduraron “innecesariamente”. Rostros y Rasgos de Cuba En la isla pierden el miedo Fotos: humor en Cuba

    Esto será “una contribución al incremento de los vínculos de la nación con la comunidad de emigrantes”, agregó Castro, en referencia a una comunidad de dos millones de cubanos y sus descendientes que viven en otros 40 países, 80% de ellos en Estados Unidos. Académicos señalan que Raúl prevé eliminar los permisos de salida (para los cubanos en la isla) y de entrada (para los emigrados), cuya obtención es molesta y cara, así como la condición legal de “emigrado definitivo”, al que se le confiscaban sus bienes y se le denegaba la vuelta definitiva al país. Un grupo de expertos de Cuba y Estados Unidos opinó en un reciente estudio patrocinado por el Cuban Research Institute, que un cambio migratorio en la isla tendría acogida favorable en Washington. La eliminación del permiso de salida es una demanda de la población, la Iglesia Católica, intelectuales y artistas como los trovadores Silvio Rodríguez y Pablo Milanés. El permiso, otorgado por 30 días, es renovable 10 veces y puede ser denegado. Si se prolonga la permanencia con permiso vencido, la persona es declarada “desertor” y, junto con sus bienes, pierde posibilidad de retorno. La permanencia en el exterior sería prolongada de 11 meses a dos años, renovables, sin perder sus bienes y con la posibilidad de retorno, lo que elimina de hecho el estatuto de emigrante definitivo. Los emigrados, aunque se hayan nacionalizado en otros países, deben viajar a Cuba con pasaporte cubano y una costosa autorización expresa, pasible de ser negada. Al anticipar la reforma, Raúl dijo que se buscará preservar “el capital humano creado por la revolución”, lo que implica ciertas restricciones para profesionales -sobre todo médicos-, quienes tendrían que seguir solicitando autorización para cada viaje. Con 11,2 millones de habitantes, Cuba tiene algo más de un millón de graduados universitarios.