Reeligen a John Boehner presidente de la Cámara

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    John Boehner tuvo oposición de 24 republicanos y otro se abstuvo.

    El republicano John Boehner fue reelecto como presidente de la Cámara de Representantes, a pesar de que 25 miembros de su propio partido no lo respaldaron.

    De ellos, 24 votaron por otros candidatos y uno votó "presente".

    La cantidad de conservadores en su contra, aunque sin precedentes en la historia moderna, no fue suficiente para llevar el escrutinio a una segunda vuelta, algo que no ocurre desde 1923.

    Pero los enemigos de Boehner esperaban acumular suficiente oposición para abochornar el republicano por Ohio, a quien consideran demasiado moderado.

    La insurrección contra Boehner ha aumentado desde el inicio de la pasada legislatura.

    En 2013, nueve republicanos votaron contra él, mientras que otros cuatro votaron "presente" o no votaron.

    La Constitución no requiere que el presidente de la Cámara sea miembro de la misma, aunque hasta la fecha todos los presidentes han sido miembros.

    Mientras que dos conservadores -los representantes Ted Yoho de Florida y Louie Gohmert de Texas- han sido los más agresivos contra Boehner esta semana, la mayoría de sus opositores -12- votaron por Daniel Webster, de Florida.

    Dos senadores -Rand Paul de Kentucky y Jeff Sessions de Alabama- recibieron un voto cada uno.

    Y el representante Jim Cooper, demócrata por Tennessee, optó por el ex secretario de Estado, Colin Powell, en lugar de la líder demócrata Nancy Pelosi.

    Otros tres demócratas también votaron por otros candidatos que no fueran Pelosi.

    Entretanto, en el Senado, en donde los republicanos están a cargo por primera vez en ocho años, Mitch McConnell asumió oficialmente el puesto de líder de la mayoría este martes, después de que los nuevos senadores prestaran juramento ante el vicepresidente Joe Biden.

    Ambas cámaras, bajo control republicano, tratarán de conseguir consensos en materia presupuestaria, fiscal y empleo, aunque todo apunta a que acabarán enfrentados al poder de veto de Obama, lo que obligaría a delicados cálculos políticos.