Presidente electo llama a la unidad

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    AFP
    El presidente electo guatemalteco, Otto Pérez, y su vicepresidenta, Roxana Baldetti, el domingo.

    GUATEMALA - El general derechista Otto Pérez, electo presidente guatemalteco el domingo tras prometer mano dura contra el crimen que agobia el país, llamó a forjar acuerdos en un congreso fragmentado en múltiples bancadas y en el cual él tiene un tercio de escaños.

    Pérez, un militar especializado en lucha contra la insurgencia durante los años de la guerra civil que dejaron 200,000 muertos, ganó la segunda vuelta electoral con el 55% de los votos frente al empresario derechista Manuel Baldizón, quien prometió aplicar pena de muerte, y recibió un 45% de sufragios.

    "Hablaremos con las bancadas que estén en la disposición de priorizar y poner primero los intereses de Guatemala y dejar por un lado los intereses personales", dijo Pérez, quien sucede al socialdemócrata Alvaro Colom.

    Además, hizo un llamamiento a líderes de diferentes sectores para iniciar un acercamiento tendiente a buscar consensos y establecer una agenda donde se definan los mecanismos para enfrentar los problemas principales que afectan a esta nación como la pobreza y la criminalidad.

    La campaña electoral guatemalteca estuvo focalizada en la obsesión por la inseguridad, en buena medida ocasionada por el crimen organizado y el narcotráfico y que se traduce en 48 homicidios cada 100,000 habitantes, es decir seis veces más que la media mundial.

    La violencia desplazó incluso del tema de campaña a la gigantesca deuda social guatemalteca, caracterizada por el 50% de población en la pobreza, 15% de desnutridos, entre ellos 1,3 millones de niños menores de cinco años, y dos millones de analfabetos.

    "Dejemos las ideas diferentes, que nos unamos en los puntos de coincidencia que tenemos para trabajar conjuntamente y sacar adelante a Guatemala de esta crisis tan lamentable que estamos viviendo", pidió Pérez.

    En tanto Roxana Baldetti, convertida en la primera mujer vicepresidenta en la historia de este país, aseguró que van a recibir "un país destruido, endeudado, un país que como nunca antes en la historia ni el peor momento del enfrentamiento armado interno tiene los índices de delincuencia que hoy tiene".