Florida se ha visto obligada a declarar el estado de emergencia ante el azote de la tormenta tropical Debby, la cuarta de un comienzo de temporada inusualmente activo y que, con su lento desplazamiento por el Golfo de México, lleva días provocando fuertes vientos y lluvias.
El gobernador de Florida, Rick Scott, canceló este lunes un viaje que tenía previsto a Tampa para coordinar desde Tallahassee (capital del estado) las labores de preparación.
Desde allí estableció el estado de emergencia y pidió a entidades estatales y locales, incluidas las fuerzas del orden, que trabajen en la prevención y solución de emergencias que puedan desatarse.
Debby está a unas 30 millas de la costa norte de Florida y se dirige lentamente hacia ella, lo que hace temer que durante la semana toque tierra, aunque los meteorólogos advierten que está poco organizada y es difícil prever su evolución.
El norte de Florida, una estrecha franja de tierra bañada por las aguas del Golfo de México, sufrió los estragos del huracán Dennis en 2005 y muchas localidades aún no se han recuperado del todo.
El Centro Nacional de Huracanes (CNH) de Estados Unidos, con sede en Miami, detalló en su boletín de las 5 p.m. que Debby, la primera tormenta de la temporada en el Golfo de México, mantiene vientos de 45 millas por hora y se desplaza a 5 mph hacia el noreste.
La evolución de este frente ha sorprendido a los meteorólogos, que en un principio temían que fuera hacia Texas, pero durante la pasada madrugada empezó a desplazarse al contrario, hacia Florida, y se espera que siga así durante un par de días.