50 años por robo de bebés

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    Los ex presidentes de facto de Argentina, Jorge Rafael Videla (derecha) y Reinaldo Bignone.

    BUENOS AIRES - El ex dictador Jorge Rafael Videla fue condenado el jueves a 50 años de prisión por la ejecución de un plan sistemático de apropiación de niños durante la última dictadura militar en Argentina, un delito que no se ha registrado en otros regímenes de facto de América Latina.

    La sentencia fue dictada por un tribunal oral de esta capital que desde febrero de 2011 llevó adelante un juicio contra Videla, el ex presidente de facto Reynaldo Bignone y otros nueve acusados por el robo 34 bebés nacidos de mujeres cautivas entre 1976-1983. Bignone recibió una pena de 15 años de prisión.

    Este proceso ha sido inédito, ya que por primera vez la justicia consideró que la apropiación ilegal de menores no fue un hecho aislado sino una política elaborada y aplicada por la cúpula de las Fuerzas Armadas como parte de una estrategia más amplia de represión ilegal contra la subversión en la década de 1970.

    Organismos de derechos humanos han denunciado la desaparición de 30,000 disidentes durante el régimen de facto -los registros oficiales sólo dan cuenta de 13,000 casos-, entre ellas muchas embarazadas que dieron a luz en cautiverio. En general los bebés eran entregados a militares u allegados, quienes los inscribían con su apellido y una fecha de nacimiento falsa para borrar todo rastro de su origen.

    Según las Abuelas de Plaza de Mayo, unos 500 niños nacieron en cautiverio o fueron secuestrados con sus padres, de los cuales la organización humanitaria ha restituido la identidad a 106.

    Fuera de los tribunales, hijos de desaparecidos, familiares, militantes de organizaciones políticas y sociales siguieron la lectura de la sentencia en una pantalla gigante y celebraron la mayoría de las condenas.

    "Es un día histórico. Hoy se ha hecho justicia legal, jamás justicia por mano propia como hicieron los represores", dijo a la prensa Tati Almeida, de las Madres de Plaza de Mayo. Videla, de 86 años, recibió la máxima pena prevista por la legislación argentina como autor penalmente responsable de 20 casos de sustracción, retención y ocultación de un menor.

    El ex dictador negó en su alegato final la existencia de un plan sistemático de robo de bebés nacidos de mujeres cautivas y calificó a las parturientas como combatientes que usaron a sus hijos embrionarios de "escudos humanos" en la lucha armada.

    Junto a Bignone, de 84 años, cumplen condenas a cadena perpetua por otros crímenes de lesa humanidad en una cárcel común pese a superar los 70 años de edad, lo que de acuerdo con la ley argentina les permitiría gozar del beneficio de la prisión domiciliaria. Videla fue el primer presidente de la dictadura, de 1976 a 1981. Bignone, el último dictador antes del retorno de la democracia en 1983, firmó decretos de autoamnistía para los militares involucrados en violaciones a los derechos humanos.