Sentencian a militar argentino

    processing...

    BOLETÍN DE NOTICIAS

    AFP
    El marino argentino Alfredo Astiz en mayo pasado en una audiencia en Buenos Aires durante su enjuiciamiento por atrocidades en la dictadura militar.

    BUENOS AIRES - Un tribunal argentino dictará sentencia el miércoles en un juicio contra el ex capitán Alfredo Astiz -“el ángel rubio de la muerte”- y otros 17 militares, por la desaparición de dos monjas francesas entre casi un centenar de delitos de lesa humanidad durante la dictadura (1976-83).

    Astiz, de 59 años, quien llegó preso al juicio, está acusado de cinco homicidios, doce privaciones ilegales de libertad y tormentos agravados perpetrados en la Escuela de Mecánica de la Armada (ESMA).

    La fiscalía y las querellas pidieron prisión perpetua para el ex capitán de la Marina mientras que la defensa solicitó su absolución alegando "obediencia debida".

    Entre las víctimas, torturadas en la ESMA y luego arrojadas vivas al mar, en los llamados 'vuelos de la muerte', figuran la fundadora de Madres de Plaza de Mayo, Azucena Villaflor, y las monjas francesas Léonie Duquet y Alice Domon.

    Los restos de las dos primeras y de otras tres madres de desaparecidos aparecieron a fines de 1977 en una playa al sur de Buenos Aires e identificados en 2005 pudieron. Domon permanece desaparecida.

    En este juicio oral, Astiz está acusado también del secuestro y desaparición del escritor y periodista Rodolfo Walsh, apresado en la vía pública el 25 de marzo de 1977.

    El juicio iniciado en diciembre de 2009 y por donde pasaron 160 de testigos, entre ellos muchos sobrevivientes, ventila una parte de los crímenes cometidos en la ESMA, como el secuestro en 1980 de un grupo de 79 personas.

    Astiz y sus camaradas volvieron a estar en la mira de la justicia luego de la anulación en 2003 de las leyes de amnistía que en la década de 1980 habían frenado las causas por crímenes de lesa humanidad, considerados imprescriptibles.

    Unas 30.000 personas desaparecieron en la dictadura argentina, según organismos de derechos humanos.