Cristina Kirchner festeja reelección

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    AFP
    La presidenta de Argentina, Cristina Kirchner, fue reelegida para un segundo mandato, hasta 2015.

    BUENOS AIRES- Decenas de miles de argentinos festejaban la noche del domingo en la Plaza de Mayo la reelección de la presidenta Cristina Kirchner, de 58 años, quien cerró la jornada de triunfo electoral en el histórico paseo frente a la Casa Rosada tras hablar al país desde su sede de campaña.

    La presidenta agradeció "a los jóvenes argentinos que han vuelto a recuperar la Plaza de Mayo", frente a miles de militantes que fueron juntando en el paseo público desde que, apenas cerrados los comicios, los canales de televisión anunciaron el triunfo de la jefa de Estado, citando sondeos de boca de urna. De riguroso luto y visiblemente emocionada, la presidenta hizo numerosas referencias a su esposo, el fallecido ex presidente Néstor Kirchner (2003-2007), a quien agradeció como "el fundador de esta victoria".

    Cientos de banderas enmarcaron el discurso de la presidenta, acompañada, aunque siempre un paso atrás por su compañero de fórmula, el ministro de Economía, Amado Boudou, 47 años, a quien felicitó como "vicepresidente electo". Las palabras de la presidenta pronunciadas en un hotel céntrico donde funcionó la sede de campaña fueron transmitidas a través de pantallas gigantes en la Plaza de Mayo, donde estallaron los fuegos artificiales cuando anunció que iría hasta allí a saludar. Mientras unos 2.000 simpatizantes de Kirchner esperaron durante la tarde frente al hotel Intercontinental de Buenos Aires, otras decenas de miles de personas llegaron de a poco a la Plaza de Mayo. "Fuerza Cristina" se leía en las vinchas con los colores celeste y blanco, de la bandera argentina, la consigna base de toda la campaña electoral de la jefa de Estado. Dentro del hotel, repleto de funcionarios, ministros y dirigentes, también estaban las Madres y Abuelas de Plaza de Mayo, junto hijos de desaparecidos de la última dictadura (1976-1983). "Me da tranquilidad cuando ustedes están conmigo, porque quiere decir que no me mandé ninguna macana grande", dijo la presidenta dirigiéndose a las mujeres de emblemáticos pañuelos blancos.