Campaña electoral en España

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    AFP
    El presidente del Partido Popular y candidato en las elecciones generales, Mariano Rajoy, en una reunión con el Comité Ejecutivo de la formación, el domingo 31 de octubre en Santiago de Compostela.

    MADRID - La campaña para las elecciones legislativas del 20 de noviembre en España da su pistoletazo de salida este jueves por la noche, con el acento puesto en las propuestas contra una crisis económica que amenaza con infligir una dura derrota a los socialistas en favor del Partido Popular (PP).

    La lucha contra un desempleo récord del 21,52%, que golpea a 4,978 millones de personas, centrará los programas de todas las formaciones, encabezadas por el Partido Socialista Obrero Español (PSOE) y el PP.

    Casi 36 millones de votantes están llamados a elegir a 350 diputados y 208 senadores entre casi una veintena de partidos nacionales y autonómicos, en unos comicios en los que el PP parte con 15 puntos de ventaja respecto al PSOE, según los sondeos.

    "La crisis económica dicta absolutamente la campaña electoral", explica Fernando Vallespín, catedrático de Ciencia Política de la Universidad Autónoma de Madrid. "Los partidos han verificado que la gente ya no está para creerse promesas electorales" y "todo el mundo sabe que entramos en una cultura de la austeridad", agrega.

    Gran favorito para convertirse en el próximo presidente del Gobierno, el líder del PP, Mariano Rajoy, de 56 años, optó por lanzar los actos electorales con una pegada de carteles en Castelldefels, cerca de Barcelona.

    El candidato socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba, eligió Alcalá de Henares, en las afueras de Madrid, para un mitin que debía prolongarse pasada la medianoche, momento oficial del inicio de la campaña.

    Bajo el lema "Lo que España necesita", Rajoy receta un fuerte adelgazamiento de las administraciones públicas para atajar el déficit, que en 2010 fue del 9,3% y este año se debate por llegar al 6%. Y promete deducciones fiscales para estimular una economía que no logra despegar -0,80% de crecimiento en 2011 según las previsiones del Banco de España- desde la crisis de 2008 y el estrepitoso estallido de la burbuja inmobiliaria.