Virginia Pérez, de 34 años, es jugadora de rugby y forma parte del equipo Fort Miami.

Cuando termina su día laboral como abogada, sale a la cancha a entrenar, sin intimidarse por el fuerte contacto físico y los continuos moretones de este deporte que mezcla prácticas del fútbol americano y el soccer.

“Nos golpeamos mucho, sufrimos muchos morados, pero nos ponemos muy fuertes entrenando”, comparte.

“Mi familia al principio no entendía el rugby, no le gustaba”.

Virginia, quien es cubanoamericana, comenzó a jugar rugby cuando estaba en la universidad como una manera de liberar el estrés, y ya lleva 16 años.

“Este año salimos número uno en el estado de la Florida, y número cinco de los Estados Unidos”, explica.

Su deseo es que su equipo se convierta en campeón a nivel nacional.

Poco a poco, las mujeres se han abierto paso dentro del mundo del rugby.

Los primeros pasos se dieron en 1913, cuando valientes mujeres comenzaron a jugar en secreto en los colegios ingleses y franceses.

El mayor paso lo dieron en 1998 cuando la World Rugby organizó la Copa Mundial Femenina de Rugby, y desde entonces se realiza cada cuatro años.

Pasaron 70 años hasta que se creó la primera asociación de rugby femenino.

Créditos:
Productora: Adriana Mocciola
Camarógrafo: Jesús Díaz Del Llano​
Edición y Post Producción: Patricio Muñoz
Producción: Daylin Lugo
Productores Digital Multimedia: Raúl Dopico y Ana Rosa Thillet
Gráficas: Marisela Martínez