No anda bien de la cabeza, coinciden exiliados
PUBLICADO: 6 de junio de
2007, a las
2:21 pm (este)
ACTUALIZADO: 7 de junio de
2007, a las
1:09 pm (este)
MIAMI -- La reaparición de Fidel Castro en la televisión cubana, la primera tras diez meses de convalecencia, retrata a un anciano "muy deteriorado" ausente de la problemática real del país, afirmaron en Miami grupos del exilio.Castro, apartado del poder desde el 31 de julio del año pasado por una enfermedad intestinal, transmitió una imagen de un anciano "enfermo" y "al margen de lo que sucede en el país", dijo a Efe Ramón Saúl Sánchez, líder del Movimiento Democracia, uno de los principales grupos del exilio cubano en Miami.Castro, que en agosto cumplirá 81 años, ha pasado de ser el "Comandante de la revolución a un ciudadano enfermo y débil", con "problemas de concentración", al que le "evitan las preocupaciones", señaló Sánchez.• EN IMAGENES: Cubanos ven a Castro en la TV
• EN IMAGENES: Cronología gráfica de su enfermedad
Sobre la posibilidad de que pueda retomar sus cargos políticos, se mostró incrédulo. En ese sentido, Ninoska Pérez, directora del Consejo por la Libertad de Cuba, ironizó al asegurar que a Fidel Castro se "le ha echado a perder el disco duro", en alusión a un posible proceso de Alzheimer que estaría sufriendo. A juicio de Pérez, se trata de un "espectáculo grotesco" la aparición de Fidel Castro en la entrevista difundida el martes en el programa "Mesa redonda", de 50 minutos."No sé cómo le han dejado salir así", es algo que demuestra "la desesperación de la cúpula" castrista por imponer una imagen de normalidad en el país, aseveró.De igual opinión es Sylvia G. Iriondo, presidenta de Madres y Mujeres Anti-Represión (MAR por Cuba), quien afirmó que la aparición fue un "espectáculo patético" y que se mostró como un "dictador que no es parte ya ni del presente ni del futuro de Cuba".Para Iriondo el declinar de la vida de Fidel Castro, pese a que parecía algo más "recuperado" de salud en la entrevista, es un "capítulo cerrado". En opinión de Tomás Rodríguez, director de Agenda Cuba, Fidel Castro es un "cadáver" balbuceante e "incoherente", incapaz de "concretar unas palabras sobre el pueblo cubano después de 48 años" de gobierno absoluto. Castro dedicó un amplio espacio de la conversación a hablar sobre la reciente visita a la isla del dirigente vietnamita, Nong Duc Manh, y de la situación de ese país, y abordó asuntos relacionados con el medioambiente y los biocombustibles. Rodríguez sostuvo que el pueblo cubano ya "no piensa en Fidel Castro".
• EN IMAGENES: Cronología gráfica de su enfermedad
Sobre la posibilidad de que pueda retomar sus cargos políticos, se mostró incrédulo. En ese sentido, Ninoska Pérez, directora del Consejo por la Libertad de Cuba, ironizó al asegurar que a Fidel Castro se "le ha echado a perder el disco duro", en alusión a un posible proceso de Alzheimer que estaría sufriendo. A juicio de Pérez, se trata de un "espectáculo grotesco" la aparición de Fidel Castro en la entrevista difundida el martes en el programa "Mesa redonda", de 50 minutos."No sé cómo le han dejado salir así", es algo que demuestra "la desesperación de la cúpula" castrista por imponer una imagen de normalidad en el país, aseveró.De igual opinión es Sylvia G. Iriondo, presidenta de Madres y Mujeres Anti-Represión (MAR por Cuba), quien afirmó que la aparición fue un "espectáculo patético" y que se mostró como un "dictador que no es parte ya ni del presente ni del futuro de Cuba".Para Iriondo el declinar de la vida de Fidel Castro, pese a que parecía algo más "recuperado" de salud en la entrevista, es un "capítulo cerrado". En opinión de Tomás Rodríguez, director de Agenda Cuba, Fidel Castro es un "cadáver" balbuceante e "incoherente", incapaz de "concretar unas palabras sobre el pueblo cubano después de 48 años" de gobierno absoluto. Castro dedicó un amplio espacio de la conversación a hablar sobre la reciente visita a la isla del dirigente vietnamita, Nong Duc Manh, y de la situación de ese país, y abordó asuntos relacionados con el medioambiente y los biocombustibles. Rodríguez sostuvo que el pueblo cubano ya "no piensa en Fidel Castro".
Raúl Castro bromea: mejora de Fidel significará trabajar menos
En una primera reacción oficial a la aparición del convaleciente Fidel Castro durante una entrevista de televisión, el titular interino del Ejecutivo, Raúl Castro, se mostró el miércoles satisfecho con la mejoría de su hermano y hasta bromeó con ello. "Magnífico, ahora si voy a trabajar menos", dijo sonriente el general Castro, también ministro de Defensa, durante un recorrido por una planta de Energás y cuando se lo consultó por la presencia de su hermano en el programa "Mesa Redonda" el martes por la noche. Ubicada a unos 50 kilómetros al este de la capital, Energás genera electricidad a partir del gas acompañante del petróleo y es una de las muchas iniciativas --cubano-canadiense en este caso-- con las cuales la isla enfrenta el ahorro de combustibles y uso de alternativas al crudo, tema que incluso fue centro de una serie de "reflexiones" escritas de Fidel Castro en estas últimas semanas. Raúl Castro, de 76 años, se hizo cargo del poder en julio pasado, cuando su hermano fue intervenido quirúrgicamente de los intestinos, desatándose toda suerte de rumores sobre su salud y de augurios en relación con el futuro de la isla, única nación del continente con un sistema comunista de gobierno.Jesuita y ex maestro espera que Castro pida perdón por sus pecados
El jesuita español Armando Llorente, que fue profesor y mentor de Fidel Castro en el colegio Belén de La Habana, confía todavía en que en cualquier momento el cubano se arrepienta públicamente y pida perdón por sus pecados. Llorente, que vive en una residencia de los jesuitas en Miami, explicó que si Fidel Castro, "en algún momento de lucidez", le llama o le comunica su expreso deseo de que viaje a la isla para encontrarse con él, entonces irá "inmediatamente" para confesarle. "Lo primero que haríamos sería darnos un abrazo tremendo, reírnos recordando las aventuras que tuvimos juntos, que fueron innumerables y muy bonitas", después, continuó con tono severo, le diría: "Fidel ha llegado el momento de la verdad". El sacerdote recupera el tono pensativo mientras desmenuza anécdotas y experiencias compartidas en el colegio Belén antes de que, por culpa de aquel alumno predilecto, tuviera que abandonar Cuba con los jesuitas en 1961. Oriundo de León (España), Llorente afirma que su mayor anhelo espiritual es "absolver a Fidel Castro", porque "tengo los poderes para perdonar pecados a todos, y cuanto más pecadores, mejor". Eso sí, se trata de un absolución condicionada. Castro debería primero "pedir perdón públicamente, porque sus pecados no son sólo personales," y "arrepentirse de todo el mal que ha hecho". "Quiero salvar esa veta buena de Fidel que está sepultada", insistió el sacerdote que un día de 1945 escribió al pie de su fotografía en el libro escolar del colegio de Belén de La Habana: "Fidel Castro, madera de héroe, la historia de su patria tendrá que hablar de él". Según su antiguo profesor, fueron aquellos, quizá, los años más felices de la vida de Fidel Castro, los que coincidieron con su ingreso como interno en el colegio de Belén, donde llegó a ser el mejor alumno del centro. Por contra, su hermano menor, Raúl Castro, fue un pésimo estudiante, hasta el punto que a los tres meses de iniciado el curso escolar el director, por medio del sacerdote español, le comunicó a Fidel la conveniencia de que su hermano abandonara el colegio. Paseaban juntos el jesuita y Fidel por el campus del colegio cuando el segundo, en un arranque de sinceridad, se detuvo y le dijo al sacerdote: "Yo ya sé, padre, que mi hermano no vale para nada", recuerda Llorente. Fueron tres años en los que Fidel forjó una amistad inquebrantable, colmada de aventuras y vivencias "íntimas, auténticas, todo generosidad, sin buscar nada a cambio", con el joven jesuita de 24 años que impartía clases de literatura. El sacerdote español devino en mentor y amigo íntimo de Fidel, un muchacho que hasta entonces "no se había sentido querido por nadie", lleno de "complejos y traumas" por saberse hijo "bastardo", apuntó. "Si yo no le hubiera conocido a usted, a mí nunca me hubiera querido nadie y no habría tenido ilusiones", escribió Castro a Llorente. Fidel Castro es fruto de la relación extramatrimonial que su padre, Ángel Castro, mantuvo con Lina Ruz, quien entró a trabajar en la casa de éste como sirvienta en los primeros años de la década de 1920. Contaba ocho años y medio Fidel cuando fue bautizado, y hasta después de 1940 su padre no obtuvo el divorcio de su primera esposa, María Luisa Argota, y pudo contraer nuevas nupcias con Lina Ruz. Una condición, la de hijo ilegítimo, que le convirtió en un muchacho "distinto", con "brotes paranoicos", y que generó en él un "sentimiento irrefrenable contra la sociedad", según Llorente, quien recordó que era un "muchacho al que no le importaba estar solo". "Estudiaba y leía mucho", con especial predilección libros sobre los conquistadores españoles y escritos de los líderes del nazismo y el fascismo, como Hitler, Mussolini y José Antonio Primo de Rivera, explicó el sacerdote.agencias Noticias anteriores:
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