No hay como unos buenos masajes relajantes después de una semana difícil, unos descontracturantes para terminar con la rigidez del cuello o, simplemente, esos que tanto disfrutas cuando vas a un spa.
Los masajes son fuente de bienestar en muchos niveles. Los no terapéuticos se agrupan en dos categorías de acuerdo a cómo se practiquen: los masajes suizos (los que utilizan roce, golpeteo, amasado, fricción o vibración, y sirven para relajación) y los de shiatsu (basados en la presión con los dedos).
Los masajes terapéuticos varían según la técnica utilizada:
Tejido conectivo profundo (deep connective tissue): es una manipulación y masajeo profundos del tejido blando. Este masaje ayuda a recuperarte más rápido de cualquier lesión.
Terapia del punto de activación (trigger point therapy) consiste en presionar con un dedo el lugar del dolor. Lo que hace esto es destrabar el músculo, al negarle oxígeno por unos segundos. Se aplica cuando hay prisa por aliviar el dolor.
Liberación miofascial: es una forma de manipulación profunda del tejido blando, que trabaja profundamente la fascia. Es muy efectiva donde hay tejido dañado con restricción de las articulaciones.
Reflexología: se aplica presión en puntos específicos de los pies para aliviar un desequilibrio corporal. Es un tipo de masaje popular aunque sin base científica para otros beneficios que la relajación.
No importa cuál elijas, es importante que tengas en cuenta ciertos detalles para que además de hacerte bien los disfrutes:
· Ya sea terapéutico o de relación, cuando te hagas un masaje el profesional debe tener su 1ºhabilitación visible, y el gabinete debe verse limpio y cómodo.
· Pregunta todo lo que quieras saber antes de empezar, y expresa todo lo que te vaya sucediendo durante el masaje.
· Los precios de los masajes dependen del tipo y el lugar donde los hagan, pero el precio de base está alrededor de los $60 por sesión.
Fuente: Laurie Towers, preparadora física en Bridal Body Shop.