Con más de una década de ayudar a hombres y mujeres a reducir la apariencia de líneas de expresión, la toxina botulínica, o Botox; es hoy uno de los tratamientos más solicitados para disimular los signos de la edad. Sin embargo, el procedimiento puede no ser satisfactorio en algunos, descubre por qué y toma tus precauciones.
¿Cómo funciona?
El rostro es nuestra mayor forma de expresión. Decenas de músculos faciales trabajan minuto a minuto para hacernos sonreír, fruncir el ceño o hacer muecas, y es su acción repetida durante años, lo que termina por formar las dichosas líneas de expresión, que pueden dar una apariencia de edad avanzada o aspecto desmejorado.
El Botox, al inyectarse en el músculo, puede bloquear en cierta medida las señales nerviosas, para reducir las contracciones y con ello la apariencia marcada de líneas de expresión. El efecto, de acuerdo con plasticsurgery.org, puede durar de tres a cuatro meses.
Aunque parece un procedimiento sencillo, porque la aplicación de las inyecciones pueden durar menos de media hora; el rostro tiene más de 43 músculos, lo que lo hace un verdadero laberinto de mecanismos, que sólo una persona especializada puede descifrar, para aplicar el activo con precisión sobre los músculos específicos a tratar.
Errores que paralizan
Como señala emedicinehealth.com, el objetivo de aplicar Botox, es tratar únicamente los músculos responsables de las líneas, sin afectar el resto de las expresiones faciales. Sin embargo cuando el cálculo y el tino fallan, uno de los resultados puede ser la ausencia de la mismas, lo que lejos de enaltecer, termina por afectar tu imagen, al lucir un rostro sin expresión. Antes estas circunstancias y dependiendo del caso, de acuerdo con emedicine.medscape.com, puede aplicarse un tratamiento para contrarrestar el efecto, aunque en ocasiones no queda más que esperar algunas semanas o incluso meses para que los resultados se desvanezcan.
Efectos asimétricos
Otro de los riesgos de una aplicación incorrecta del Botox, es la asimetría de las zonas inyectadas, como cejas levantadas en los extremos, pero caídas en el centro; labios con forma irregular o un efecto de párpado caído, que según señala emedicine.medscape.com, de acuerdo a la sintomatología puede remediarse con diversas acciones, como la reaplicación de la toxina para “emparejar” las asimetrías, o la utilización de ciertos tratamientos tópicos.
Cuando no surte efecto
Aunque suene extraño, también puede suceder que resultes inmune al Botox, y que por lo tanto sus efectos no se reflejen en tu piel. Diversos factores pueden dar lugar a esta condición, entre los que menciona emedicine.medscape.com, se encuentran: La aplicación en pieles jóvenes, periodos cortos entre la reaplicación de inyecciones, ejecución previa de otros procedimientos cosméticos o el uso de dosis muy bajas en principio, o muy altas en ocasiones anteriores.
Fuentes: emedicine.medscape.com, plasticsurgery.org y emedicinehealth.com