Algunos entrenadores recomiendan a sus atletas prescindir de actividades sexuales antes de una competencia, otros consideran que la intimidad previa a una justa, puede tener una influencia positiva. Mientras los expertos se ponen de acuerdo, los atletas llevan años experimentando por sí mismos y se ha revelado que la Villa Olímpica es el mejor terreno de prueba.
Una teoría sin comprobar
En un artículo dedicado a analizar los efectos que las relaciones íntimas previas a un contienda deportiva, pueden tener en el desempeño de los atletas, el Clinical Journal of Sport Medicine, un medio especializa en medicina deportiva, señala que, los estudios realizados al respecto no son concluyentes, pues la interacción tiene demasiadas variables. En pocas palabras, es la naturaleza del encuentro sexual, lo que determina si puede tener efectos positivos o negativos en el rendimiento.
El análisis señala que la ansiedad previa a una competencia, llega a afectar el descanso de algunos atletas, por lo que en este caso, la actividad sexual puede ayudar a liberar la tensión. Los expertos consultados, compartieron varias teorías, como el que no es el encuentro en sí, lo que puede mermar el desempeño o la concentración, sino el estar despierto toda la noche, tratando de concretarlo. Otro especialistas que midieron las calorías invertidas en la acción, señalaron que a menos que ésta llevara al agotamiento, no debería implicar una influencia negativa. El informe reporta que hay un 50% de posibilidades de que la actividad sexual mejore o empeore la ejecución de los deportistas.
Las tentaciones en la Villa Olímpica
Los expertos podrán continuar estudiando el fenómeno, pero los atletas olímpicos llevan años trabajando para comprobar la teoría. Recientemente, varios medallistas revelaron al medio deportivo ESPN, los secretos carnales que se esconden detrás de las puertas de la Villa Olímpica.
La decisión de sucumbir antes o después de una competición, a las seductoras tentaciones de un ambiente más que propicio para los encuentros íntimos, queda a criterio de los atletas, pero lo cierto es que dentro de la Villa, los deportistas, lejos del ojo de la prensa o de sus padres, y bajo el lema de “lo que sucede en la Villa se queda en la Villa”, hacen uso de la libertad que de pronto llega a sus disciplinadas vidas.
La guardameta del equipo olímpico norteamericano de fútbol, Hope Solo, afirmó que dentro del recinto se vive la sexualidad con intensidad, sin distinción de nacionalidad o disciplina. Tony Azevedo, capitán del equipo estadounidense de Water Polo, describió a ESPN, que es un ambiente parecido al primer día en la universidad, emocionante y en donde todo el mundo trata de envolverse con alguien. Otros atletas confesaron que cuando chicas y chicos exhiben sus esculturales cuerpos sin inhibiciones, a través de las puertas abiertas de sus dormitorios, resulta difícil resistirse.
Fuentes: ESPN y Clinical Journal of Sport Medicine