LONDRES.- Tenía que ser con broche dorado. No había otra forma de despedirse para el nadador más espectacular y avasallador de la historia.
Michael Phelps puso fin a su gloriosa carrera el sábado con una enésima medalla olímpica de oro como parte del relevo 4x100 estilos de Estados Unidos en los Juegos Olímpicos de Londres.
La colección de medallas de Phelps es sencillamente espectacular: 18 oros y 22 en total. Aquí, en Londres, se embolsó cuatro oros -dos individuales- y dos platas.
La cuarteta de Estados Unidos, con Phelps a cargo del tramo de mariposa, cronometró 3 minutos y 29.35 segundos.
Matt Grevers se encargó de la espalda, Brendan Hansen nadó pecho y Nathan Adrian remató en libre.
Cuando Phelps se zambulló a la piscina, los estadounidenses estaban rezagados. El de Baltimore los puso al frente.
Japón se quedó con la medalla de plata con 3:31.26 para llevarse la presea de plata y Australia se quedó con el bronce al registrar 3:31.58.
Y así se bajó el telón de la natación, con Phelps siempre soberano, más campeón que nunca. Pensar que hace una semana se hablaba con términos melancólicos sobre su carrera al iniciar la justa con un magro cuarto lugar en los 400 estilos.
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