Lluvia de dinero para Brasil 2014

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    Foto: Getty Images

    BRASILIA - Brasil destinó 856 millones de dólares y preparó 157,000 efectivos, entre soldados y policías, para su plan de seguridad de la Copa del Mundo, informó el gobierno.

    "Brasil está perfectamente preparado para garantizar la seguridad de sus ciudadanos y la de los visitantes extranjeros que vengan al país para ver los partidos del Mundial", dijo el ministro de Defensa, Celso Nunes Amorim, en conferencia de prensa.

    Por su parte, el titular de Justicia, José Eduardo Martins Cardozo, dijo que en cada una de las 12 ciudades donde se disputará el torneo, habrá un cuartel general que coordinará las acciones de los distintos agentes de seguridad.

    El grupo será comandado por el Secretario de Seguridad de la gobernación regional, y básicamente, será completado por un superintendente regional de la Policía Federal y un comandante militar.

    Policías civiles, militares, federales y municipales, bomberos y soldados estarán subordinados a esos mandos quienes, a su vez, responderán a los ministerios de Justicia y Defensa, más la Casa Civil, equivalente a un ministerio del Interior.

    "Esta será la primera vez que podremos coordinar acciones conjuntas de todas las fuerzas de seguridad, con una integración entre las policías civiles y militares que no estarán más limitadas a cuestiones particulares de nivel corporativo", destacó el Martins.

    Cardozo y Amorim comentaron que ese será un legado para Brasil de mejoramiento de la administración de la seguridad del país que ayudará a enfrentar y posiblemente hasta contribuir para reducir la criminalidad.

    Señalaron que los aportes financieros permitieron adquirir equipos y contratar entrenamientos para mejorar los conocimientos de las fuerzas de seguridad en la prevención al terrorismo, incautación y enfrentamiento de acciones con explosivos, combate a crímenes informáticos y ampliación de sus servicios de inteligencia.

    Los dos ministros subrayaron que los equipos que disputen el Mundial así como las autoridades extranjeras que tienen previsto venir al país por el evento no correrán riesgos.

    En cuanto a la amenaza de protestas por personas insatisfechas con la masiva inversión brasileña en el Mundial y que preferían ver aplicada en salud, educación, infraestructura, entre otras áreas, Amorim y Cardozo opinaron que en lo sucesivo habrá menos problemas.

    "No creo que se vayan a repetir con la misma intensidad los problemas (con protestas) que enfrentamos durante la Copa de las Confederaciones" hace un año, opinó Martins.

    Añadió que ante una serie de denuncias de abuso de autoridad de parte de varios policías contra manifestantes y hasta de periodistas que cubrieron las protestas el año pasado, se brindó mejor entrenamiento a las fuerzas de seguridad.

    "Buscamos preparar mejor nuestros agentes de seguridad para evitar que eso se repita", informó el ministro.

    Agregó que hubo un trabajo de inteligencia con policías de otros países para evitar que hinchas violentos como hooligans y barras bravas vayan a actuar en Brasil.

    La copa comenzará el 12 de junio, en Sao Paulo con el partido entre Brasil y Croacia.